Economía

DIA se hunde un 27% en Bolsa en el último trimestre acorralada por los bajistas y los malos resultados

La cadena de alimentación DIA parece incapaz de remontar en Bolsa. Es el peor valor del Ibex 35 en el último trimestre, con un desplome del 27%, y las posiciones bajistas han vuelto a escalar hasta representar más del 21% del capital de la multinacional.

«El motivo por el cual DIA ha llegado a ceder a lo largo de este viernes cerca de un 1,5% se debe principalmente a motivos especulativos. La cadena de supermercados es incapaz de hacer frente a la presión de los especuladores motivados sobre todo por un descenso en las ventas e ingresos del tercer trimestre», señala Antonio Sales, analista de XTB.

Y es que DIA presentó unos resultados trimestrales que arrojan un beneficio neto ajustado (que excluye operaciones no recurrentes) de 166 millones de euros, lo que supone un ligero crecimiento del 1% respecto al mismo período del año pasado.

En esa presentación, la compañía revisó a la baja sus previsiones de ventas bajo enseña y su resultado bruto de explotación (Ebitda) para el conjunto del año (profit warning) y, como consecuencia, los títulos de la empresa se desplomaron.

Además, las posiciones cortas en DIA han vuelto a subir hasta superar el 21%, un nivel similar al marcado en el mes de abril, según los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

En concreto, las posiciones cortas en la cadena de supermercados han vuelto a crecer tras semanas de descensos, pero aún no alcanzan los máximos históricos de más del 24% registrados en el mes de julio.

Actualmente, la firma que más posiciones cortas tiene en el Grupo DIA es Marshall Wace, que cuenta con el 3,64% del capital de la firma, seguida por Darsana, con el 1,74%, y Blackrock, con el 1,73%.

La toma de posiciones cortas es una operativa bursátil que utilizan los inversores cuando prevén que el mercado va a bajar o está sujeto a mucha volatilidad. En líneas generales, consiste en pedir prestadas acciones de una entidad a cambio de un alquiler con la intención de venderlas y posteriormente recomprarlas más baratas. El precio obtenido por la venta de los títulos compensaría con creces el alquiler y la posterior compra.