Economía
Reino Unido

Las constructoras se frotan las manos ante el anuncio de Boris Johnson de un plan de inversión en obra pública

  • Natalia Mateos
  • Periodista y redactora de economía en OKDIARIO. Tras tres años escribiendo sobre turismo y sus empresas, ahora estoy descubriendo el mundo de la distribución y el retail. Antes en el Palacio de la Bolsa y Cadena Cope. De Zamora y del Zamora.

Boris Johnson ha logrado la mayoría absoluta en las elecciones de Reino Unido, en una victoria aplastante en la que el Partido Conservador ha logrado el mejor resultado desde la era de Margaret Thatcher, con 364 escaños. Uno de lo sectores más beneficiados por este nuevo escenario será el de la construcción, si finalmente el líder conservador pone en marcha su promesa de un gran plan de inversión en obra pública.

Uno de los principales problemas que supone el ‘Brexit’ para la isla británica es la incertidumbre y los efectos negativos que ha generado en el terreno empresarial. El proceso de ‘Brexit’ puede ser una amenaza para las firmas españolas, en caso de que el Gobierno británico aproveche la salida de la Unión Europea (UE) para sortear las normas de no discriminación a contratistas de otros países del continente.

Por otro lado, los principales partidos políticos de Reino Unido están de acuerdo en la necesidad de lanzar un programa de mayor inversión para modernizar las infraestructuras, lo que requerirá múltiples adjudicaciones, que podrían generar oportunidades al sector de las constructoras. Taylor Wimpie, una de las mayores empresas británicas de construcción de viviendas repunto en la jornada del viernes por encima de un 14%. Junto a ella Barratt Developments y Persimmon, que han subido un 14% un 12% respectivamente.

Acuerdo de separación

En la declaración política no vinculante que acompaña el acuerdo del ‘Brexit’ alcanzado el pasado mes de octubre, se dice que Reino Unido y la UE «proporcionarán oportunidades mutuas en sus respectivos mercados de contratación pública, sin perjuicio de sus reglas domésticas para proteger sus intereses».  Esto podría beneficiar a compañías españolas como las constructoras ACS, Acciona o FCC.

«En concreto, de los 650 escaños en juego, el Partido Conservador se ha hecho con 364, 46 más que en las últimas elecciones; mientras que el Partido Laborista cede 59, hasta los 203, un durísimo castigo electoral que ha traído como consecuencia la dimisión del muy cuestionado Corbyn», ha destacado Aitor Méndez. Esto deja a Johnson en una posición muy favorable para poder llevar a cabo sus políticas, incluyendo el plan de inversión en obra pública.