La consolidación silenciosa de la banca española: la banca privada sustituye a las megafusiones
Las operaciones en Italia reavivan las apuestas sobre quién liderará la próxima compra o fusión bancaria en España
Mientras el mercado español sigue digiriendo la fallida fusión BBVA-Sabadell, el sector bancario italiano ha desplegado una oleada de fusiones y OPAs cruzadas.
Esto confirma que el M&A bancario sigue muy vivo en la eurozona, aunque no como la conocíamos hasta ahora. En este sentido, mientras Italia saca la artillería pesada para fusionar marcas, España prefiere una consolidación más silenciosa que va dejando pistas de sus próximos movimientos.
Para poder explicar lo que está pasando en España, hay que analizar lo que se está tejiendo en Italia. Jakub Lichwa, analista de Vontobel, señala como ejemplo el anuncio de Banco BPM.
El quinto banco más grande de Italia por capitalización bursátil está persiguiendo una fusión con Banca Monte dei Paschi di Siena (MPS), el tercer banco más grande de Italia por capitalización bursátil.
En su comunicado, BPM afirmó que la operación daría lugar al segundo operador nacional más grande por tamaño y generaría «sinergias significativas» para ambas entidades, respaldadas por una sólida posición de capital y riesgos de ejecución limitados.
Italia se suma a la ola de las fusiones
Y más nombres: Intesa Sanpaolo, el segundo banco más grande de Italia por capitalización bursátil, ha lanzado una oferta pública de adquisición (OPA) y canje voluntario sobre todas las acciones ordinarias de MPS, con un precio de canje que supone una prima del 12,5% respecto al precio de cierre de MPS.
Intesa también ha firmado un acuerdo con Unipol (la segunda aseguradora más grande de Italia) para adquirir determinados activos de MPS, incluidas sucursales, actividades centrales y algunos activos y pasivos.
Unipol también ha anunciado que, como parte de la adquisición, propondrá fusionar los activos adquiridos de MPS con BPER Banca, el cuarto banco más grande de Italia por capitalización bursátil, del que Unipol posee el 20%.
Y no solo en Italia, Intesa Sanpaolo también está analizando la adquisición de Singular Bank, en una operación que reforzaría su negocio de banca privada y wealth management en España.
Con todo esto, el analista de Vontobel señala que no podemos estar seguros de qué rumbo tomarán estas posibles operaciones, teniendo muy presentes el intento fallido de BBVA de adquirir el Banco Sabadell, el fracaso de UniCredit en su intento de adquirir BPM y sus actuales esfuerzos por adquirir el Commerzbank alemán.
Por su parte, Pablo Vega, experto en finanzas de Roams, señala que el episodio BBVA-Sabadell ha dejado una lección clara: una operación hostil entre bancos relevantes, en un mercado ya concentrado y con impacto territorial, laboral y político, tiene un coste de ejecución muy elevado. «No estamos ante un parón total de la actividad corporativa, sino ante un cambio de formato».
Según explica Vega, las entidades seguirán moviéndose, pero buscarán operaciones menos expuestas: «compras de carteras, negocios de consumo, pagos, gestión de activos, seguros, banca privada, alianzas estratégicas o acuerdos de distribución».
En España, la gran fusión doméstica tiene fricción regulatoria y reputacional, mientras que la compra especializada permite crecer sin asumir el mismo nivel de desgaste.
Dificultades en la regulación
Esto se debe, según Giorgio Semenzato, CEO de Finizens, a que las grandes operaciones transaccionales tradicionales de fusión por absorción en el mercado doméstico nacional han elevado significativamente su listón de dificultad.
El escrutinio regulatorio, las exigencias en materia de competencia para evitar la exclusión financiera y el rechazo político a una mayor concentración han provocado un cambio de tendencia.
«Las entidades no han renunciado al crecimiento inorgánico, pero el mercado está virando hacia formatos diferentes y menos agresivos, priorizando alianzas estratégicas, acuerdos de distribución o adquisiciones complementarias de menor tamaño que no requieran complejas integraciones de redes físicas ni generen tensiones institucionales», añade Semenzato.
Lo que sí es seguro es que estos acontecimientos siguen respaldando la idea de una mejora continua en el sector bancario europeo en general (al menos los que llegan a materializarse).
Incluso si se compara lo de Italia con España, Marco Troiano, analista de Scope Ratings, apunta a la existencia de un mayor margen de consolidación en España.
Presencia en EEUU e Inglaterra
Según Toriano, este potencial se concentra en los bancos de tamaño medio, aunque la mejora prevista en el dinamismo del negocio bancario en 2026 reduce en cierta medida los incentivos, ya que el crecimiento orgánico sigue ofreciendo retornos atractivos.
Además, el experto apunta a la adquisición del banco Webster por parte de Santander, que ilustra el valor de la consolidación del mercado, al duplicar el tamaño del banco español en Estados Unidos y ofrecer un notable impulso a la rentabilidad de su negocio en ese país.
«Existe un claro paralelismo entre esta operación y la compra de TSB Bank en Reino Unido en 2025», señala. Ambas permiten a Santander ampliar su presencia en mercados muy competitivos y complejos, pero con elevada rentabilidad.
Esta operación refleja una estrategia de diversificación geográfica más que de negocio, lo que pone de manifiesto la confianza estratégica del grupo en el sector bancario estadounidense y en sus perspectivas a largo plazo.
Nueva dirección del capital
Por todo ello y para entender hacia dónde va el mercado, conviene analizar dónde están colocando el capital las entidades. Por un lado, los bancos ya no compran marcas tradicionales en el extranjero, sino tecnología que origine activos de forma directa y diversifique geográficamente el balance.
Como Bankinter, que recientemente ha cerrado el acuerdo para la compra del 100% de Tulp Group en los Países Bajos, integrando una plataforma digital especializada en la intermediación de hipotecas holandesas.
Los expertos apuntan a la estabilización del margen de intermediación (NIM) en cuanto a que la prioridad absoluta es adquirir verticales que generen comisiones recurrentes sin consumir capital regulatorio excesivo (seguros, consumo, pagos, gestión de activos y banca privada).
Destacan operaciones como la compra de la gestora patrimonial Evelyn Partners por parte de NatWest o la de AXA Investment Managers por BNP Paribas.
Unicaja y Wizink bajo la lupa
En España, el ejemplo más claro es el de Unicaja. Para Vega, la operación sobre WiZink no debería leerse como un movimiento aislado, sino como una señal de hacia dónde puede orientar Unicaja su crecimiento.
El encaje parece más selectivo al incorporar capacidades, carteras o plataformas que complementen su negocio sin asumir los riesgos de una gran fusión.
Para el experto, podrían tener lógica operaciones en financiación especializada, gestión de activos, banca privada, asesoramiento patrimonial, seguros o acuerdos de distribución. «La clave no estaría en comprar tamaño, sino en reforzar negocios capaces de aportar comisiones», añade.
Como Ibercaja, que explora alianzas de nicho en áreas de pagos, renting y distribución digital para mantener su independencia. De hecho, Vega sitúa a la entidad aragonesa en el centro de las hipótesis más plausibles de cara al futuro del sector.
Si hubiera que señalar una hipótesis razonable, el analista pone el foco en Ibercaja, aunque no necesariamente como protagonista de una gran fusión bancaria.
«Como compradora, tendría sentido verla en operaciones pequeñas vinculadas a financiación al consumo, renting, medios de pago, asesoramiento patrimonial, plataformas digitales o acuerdos con fintech», señala el experto.
No obstante, el analista de Roams deja abierta la puerta al laboratorio teórico de fusiones: «Si se hiciera un ejercicio puramente teórico de encaje entre bancos medianos, ABANCA-Ibercaja sería probablemente una de las hipótesis más limpias por complementariedad geográfica y por el historial comprador de ABANCA, que ya demostró su apetito con la integración de EuroBic en Portugal».
Portugal en el mapa de negocio
En esta línea, Portugal sigue siendo un mercado natural, pero los expertos consideran que las grandes oportunidades son limitadas y no siempre están disponibles.
La venta de Novo Banco a BPCE redujo el escaparate de grandes activos bancarios disponibles en Portugal. Además, según Roams: «Era uno de los nombres con más capacidad para mover el tablero y finalmente no terminó en manos de una entidad española».
Sin embargo, según apunta el CEO de Finizens, el apetito no es homogéneo entre las entidades españolas.
Para aquellas con una presencia ya consolidada y sistémica en el país vecino, Portugal representa una plataforma natural para seguir arañando cuota de mercado de forma orgánica; para otras entidades medianas, la aventura transfronteriza en Portugal ha pasado a un segundo plano.
Sin duda, la prioridad para la banca mediana española actual se centra en optimizar la eficiencia interna y rentabilizar su cuota doméstica antes de asumir los riesgos de gestión que implica la expansión internacional.
En este contexto, Vega coincide y señala que CaixaBank era el banco español con un encaje más evidente para mirar activos portugueses de gran tamaño, porque ya tiene presencia relevante en Portugal a través de BPI.
Por el otro, para entidades como BBVA, Sabadell o la banca mediana como Unicaja, el mercado vecino «puede tener sentido si aparece una oportunidad concreta o de nicho, pero hoy no parece una prioridad transformacional».
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