Los clubes privados de negocios toman fuerza en Madrid pese a la pandemia
Con más de 200 años de historia, los clubes privados han ido evolucionando desde casas de juego y apuestas hasta lugares reservados para socios donde se gestan negocios, se hacen fiestas exclusivas y se fomentan las relaciones entre los socios. Los cambios en las empresas derivados de la pandemia han impulsado estos espacios, que se han convertido en epicentros de reuniones sociales y empresariales.
Albergar un ecosistema donde nazcan y se reproduzcan sinergias y networking entre personas que se dedican a los negocios y a promover nuevas iniciativas de renombre para la ciudad de Madrid. Ese es el objetivo con el que Jose Tapias fundó el Club Privado Raheem. El empresario lo ha instalado en pleno corazón económico y financiero de Madrid, ocupando toda la fachada de la última planta de una casa señorial en la calle Goya 18.
Raheem tiene dos líneas de negocio, es club financiero y de negocios, y espacio boutique de eventos. Como Club es un vector de desarrollo de negocio internacional, atrae inversión y ayuda a internacionalizar empresas españolas. Cuenta con una importante comunidad de empresarios latinoamericanos afincados en España, conecta a sus asociados con perfiles afines a su actividad para hacer crecer y expandir sus empresas, los cuales pueden fijar en las instalaciones su sede ejecutiva en Madrid para celebrar reuniones y eventos.
Empresarios y directivos españoles y extranjeros sin oficinas en el centro de Madrid, utilizan el Club como su sede para evitar los importantes costes de estructura que supone una sede propia sin rehusar a disponer de un espacio singular y con la más absoluta privacidad. Del mismo modo, cuenta entre sus clientes con asociaciones profesionales, instituciones e incluso países como Mongolia, que al no tener Embajada física en España, desarrollan en Raheem su actividad económica.
Madrid, centro neurálgico de los clubes de negocios
El negocio de los clubes privados está saturado en Madrid, siendo un mercado hermético. Impulsado en 1972 por Juan Garrigues Walker y Antonio Muñoz Cabrero, el Club Financiero Génova se fundó en Madrid como un club social y empresarial que destacó por jugar un papel relevante durante la Transición Española como fuente de debate e intercambio de ideas. Actualmente, comparte con sus más de 70 clubes corresponsales situados en 46 ciudades por todo el mundo la reputación de ser uno de los clubes más exclusivos y activos de Europa.
Otro de los clubes privados de negocios más selectos es el Club Privado Matador. Se encuentra en calle Jorge Juan 5 y cuenta con 800 metros cuadrados. Uno de sus atractivos es la zona de degustación de vinos finos y la presentación de dos exposiciones basadas en las colecciones de arte. Con una cuota anual es de 1.200 euros al año, de 450 euros para los menores de 35 años y de 600 euros para aquellos que vivan a más de 200 kilómetros de Madrid. Para todos existe una cuota de ingreso de 300 euros.
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