Economía
Crisis del coronavirus

Caos en la propaganda de Sánchez: los protegidos en el pico de la crisis pasan de 7,3 a 6 millones en 9 días

La propaganda oficial del Gobierno para vender su política económica durante la pandemia no está bien afinada. Está utilizando cifras redondeadas, los datos que ofrecen algunos ministros no contrastan con las que presentan de los informes oficiales y las presentaciones oficiales cambian misteriosamente en apenas unos días y sin explicación.

Los ejemplos son múltiples. El último de esta misma semana: al hablar de la protección que están recibiendo los hogares y las familias españolas del Ejecutivo, el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social de José Luis Escrivá vendía en una diapositiva y en las redes sociales el pasado 29 de septiembre que «en el pico de la crisis» hubo más de 7,3 millones de personas protegidas», «más de un tercio de la población activa».

Sin embargo, la sorpresa es que, al observar otra presentación del Ministerio de Inclusión, en este caso del 7 de octubre, se dice que «en el pico de la crisis, más de 6 millones de trabajadores protegidos». Es decir, que en apenas 9 días ha habido un cambio de 1,3 millones de personas en la cifra de «protegidos» durante los peores momentos del estado de alarma, como se demuestra en las siguientes capturas.

Los datos de la Seguridad Social del 29 de septiembre…

… Y la presentación del 7 de octubre

La razón de la divergencia de los datos es que si hace apenas 10 días el Gobierno decía que 1,5 millones de personas habían estado de baja laboral por el coronavirus, ahora el Gobierno dice que en realidad esta cifra ha sido de 250.000 personas. Una diferencia de 1,25 millones de personas que explica el baile de cifras. Ya sea un error tipográfico o estadístico, lo cierto es que no es la única cifra manipulada en las presentaciones de las últimas semanas.

Por ejemplo, en otra diapositiva, el Gobierno decía hace 10 días que las personas que todavía estaba en desempleo eran 370.000 pero, en el mismo gráfico de este miércoles, ahora dice que son 520.000. Es decir, que en una semana han aparecido 150.000 personas más bajo el epígrafe «todavía en desempleo».

A esto se suma que si ahora el Gobierno vende que hay 150.000 autónomos cobrando una prestación, ahora cuenta que hay 140.000, pero también aludiendo a datos de septiembre, cómo se observa en las siguientes dos diapositivas oficiales.

Las cifras de finales de septiembre que el Gobierno ‘vendía’ el pasado 29-S…

… Y la estadística 9 días después

También se observa un baile de cifras al hablar de los «reincorporados» al mercado de trabajo. Y la clave es una palabra: «totalmente». Si hace diez días el Gobierno relataba que había 5,9 millones en esta situación, ahora dice que hay 4,55 millones. Es decir, 1,4 millones menos. ¿La trampa? Que en ocasiones se incluye también en la cifra de los reincorporados en el mercado de trabajo a aquellos que están a la vez en ERTE y trabajando. No obstante, incluso contando con ellos las cifras tampoco cuadran ya que el Gobierno sólo concibe que había 180.000 trabajadores parcialmente activados a finales de septiembre.

En una estadística presentada por otro Ministerio el día 6 de octubre también ofrecía una estadística manipulada para mostrar que los aplazamientos de impuestos han sido más generosos de lo que lo habían sido en realidad.

Múltiples inexactitudes y redondeos

También se han producido múltiples inexactitudes a la hora de vender buenos datos económicos. Una de ellas fue cuando la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, decía días antes de que se conocieran los datos oficiales de paro de su departamento que el dato de desempleo del noveno mes del año sería el mes desde los años «noventa y tantos», una imprecisión que demuestra que lo importante no es la realidad o la imagen sino las cifras públicas.

A esto hay que sumar que los distintos gobiernos -tanto del PP como socialistas- casi siempre esperaban para hacer una valoración a que se conocieran los datos oficiales de paro, pero la propaganda del Ejecutivo no espera y los ministros se están saltando continuamente esta norma no escrita. No hay duda que la agenda mediática manda más que la precisión.

Por otro lado, llama la atención cómo el Gobierno redondea las cifras en sus presentaciones continuamente -sobre todo para hablar de la mejora del mercado laboral y de las personas protegidas- o muestra estimaciones infladas -que quitan seriedad a los cálculos oficiales. Uno de los últimos se ha destapado cuando Escrivá ha anunciado que los beneficiarios reales del ingreso mínimo serán 550.000 hogares, 300.000 menos de lo prometido cuando se aprobó la medida.