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Los acreedores de Celsa piden el 100% del capital pero la empresa confía en reestructurar la deuda

Celsa considera que «no resultaría comprensible» que los acreedores rechazaran la ayuda pública de 550 millones de euros que ofrece la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), y aboga por seguir negociando. En un comunicado, la compañía ha informado de que continuará negociando con los acreedores para llegar en breve a «acuerdos beneficiosos para todas las partes».

Lo ha dicho después de que los acreedores hayan presentado este mismo lunes ante los juzgados de Barcelona un plan de reestructuración que incluye quedarse con el 100% de la compañía. Después de que los acreedores hayan argumentado que Celsa no ha propuesto ningún acuerdo comercialmente aceptable, la empresa ha defendido que el 22 de julio de este año lanzó una oferta «muy cercana a las exigencias» que expresaron en su propuesta del 9 de junio.

La diferencia entre ambas radica en el importe de la deuda adicional a la reestructurada y en su tipo de interés: Celsa ofrece reconocer una deuda adicional de 450 millones con un interés del 8% anual en una sociedad de la UE, y los acreedores aspiran a recibir 550 millones con un interés del 10% anual en una sociedad de Luxemburgo.