Economía

El aceite de palma no es tu único enemigo: ¿sabes cuánta cantidad de azúcar tomas?

Hasta hace unos meses, no todo el mundo se paraba a mirar el etiquetado de los productos que compraba. El carrito de la compra se llenaba de alimentos procesados, galletas, aperitivos e incluso productos cosméticos que escondían un ingrediente que no puede verse a primera vista: el aceite de palma.

Esta grasa llegó para quedarse y hacer mucho ruido por los efectos perjudiciales que tiene para la salud y para el medioambiente. De hecho, algunos supermercados como Alcampo, Eroski y Lidl se han comprometido a retirarlo de sus productos de marca blanca.

Pasó de ser un desconocido a ser uno de los ingredientes más polémicos. Pero, ¿qué pasa con los demás ingredientes? El azúcar, ese ingrediente que parece que cobra vida cuando hablamos de caries, es el que más preocupa a la sociedad. “Está escondido en una gran multitud de productos, lo que ha llevado a que se aumente de forma desproporcionada su ingesta durante los últimos años”, explica a OKDIARIO Laura Villadiego, una de las fundadoras de Carro de Combate e investigadora de la industria del azúcar.

“Tan sólo el 20% del total del azúcar que consumimos lo ingerimos de forma directa. el resto nos llega a través de productos elaborados como pasteles, panes, bebidas o embutidos”, aseguran tras la investigación de Carro de Combate.

Precisamente son este tipo de productos los que ilustran las fotografías de sinazucar.org. El trabajo de Antonio R. Estrada saca a la luz una serie de productos procesados y alimentos que contienen azúcares añadidos o que los incorporan de forma natural. Claro que, si pensamos en azúcar, lo primero que se nos viene a la cabeza son galletas, chucherías o bollos. Pero, Sinazucar.org también pasa el filtro por el tomate frito, zumos ‘veggies’, tortitas de arroz, yogur sin lactosa y hasta el famoso licor Jägermeister. 

«Cuando empecé a leer las etiquetas fui descubriendo que el azúcar está en muchos de los alimentos procesados, incluso en aquellos que tienen aspecto saludable y quise compartir mi preocupación y así fomentar el consumo consciente de la sociedad», cuenta a OKDIARIO Antonio R.Estrada.

Para el fotógrafo no hay mejor forma de concienciarse que verlo con tus propios ojos: «muchas personas no son capaces de visualizar los gramos y no se hacen a la idea del contenido real de azúcar. Una forma de hacerlo visible es utilizar terrones de forma fotográfica junto al producto», explica.

¿El filtro para elegir los productos? Muy sencillo: los más consumidos por gran parte de la población. Que la pila de terrones de azúcar sea más alta o más pequeña depende de la etiqueta del producto: «usamos la información nutricional que el fabricante incluye en el etiquetado. Desafortunadamente, en la mayoría de los productos, el fabricante no desglosa de dónde provienen esos azúcares, por lo que podría ocurrir que parte de ellos no sean azúcares añadidos sino intrínsecos al los ingredientes, como por ejemplo a la lactosa de la leche», explica el fotógrafo.

De hecho, Estrada asegura que hay algunos que son «prácticamente azúcar, como por ejemplo el Colacao o el Nesquick, que contienen más del 70%» de este ingrediente, afirma. Y en otros casos sorprende «la cantidad total de azúcar que nos podemos tomar en una ración de consumo. Por ejemplo, unas costillas a la barbacoa contienen 20 terrones de azúcar y un café del Starbucks prácticamente lo mismo. Como caso extremo, un envase mediano de palomitas de maíz dulces contienen 132g de azúcar, equivalente a 33 terrones», asegura.

 

 

¿Sabes cuánto azúcar tomas sin darte cuenta? (Foto:sinazucar.org)

Por eso es tan importante el etiquetado en los alimentos, ya que ahora es posible encontrar el porcentaje de azúcar que contiene cada uno de ellos gracias a la normativa de la Organización Mundial de la Salud.

¿Sabes cuánto azúcar hay en una concha de chocolate? (Foto: sinazucar.org)

Lo recomendado por la OMS es que el consumo de azúcar se reduzca al menos hasta el 10% de la ingesta calórica total. Y esto vale tanto para niños como para adultos. Es más, si en algún momento se atreven a retirarlo de sus despensas, han de saber que si consumen menos de un 5% del total de las calorías que se obtienen a través de los alimentos, estarán beneficiando su salud.

Al mercado no le interesan los sustitutivos

El mercado mundial del azúcar mueve aproximadamente 70.000 millones de dólares, lo que equivaldría a casi 63 millones de euros, según la investigación realizada por Carro de Combate.

A pesar de que la preocupación por la salud de los consumidores crece por minutos, “las perspectivas son optimistas respecto del nivel promedio de consumo per cápita. La demanda mundial de azúcar resentirá la influencia de la recuperación del crecimiento económico mundial y del crecimiento ligeramente más lento de la población mundial”, sostiene un informe publicado por la OCDE y la FAO en 2015.

El consumo anual per cápita se sitúa entre los 24 y los 30 kilos anuales, según la investigación de Carro de Combate. Una cantidad que beneficia tanto a los países productores como a los exportadores.

¿De dónde sale el azúcar? Este ingrediente puede proceder de dos fuentes: la caña de azúcar y la remolacha. “La caña de azúcar es el origen de aproximadamente el 80% del total y es producida en países tropicales de todo el mundo, principalmente en Brasil, India y Tailandia. La remolacha, de donde se saca el 20% restante es típica de países más templados, principalmente Europa, Estados Unidos y China”, apuntan en la investigación de Carro de Combate, que además es avalada por los datos que publica el OCDE.

Brasil es el principal exportador del mundo, representa casi un 40% y Tailandia le sigue de cerca. El informe de la OCDE sostiene que para 2024 aumentarán los envíos de los países exportadores: Brasil incrementará sus exportaciones hasta representar el 44% de los envíos en el mundo. En Tailandia, se espera que los envíos aumenten hasta representar el 63% y del mismo modo en Australia, “que con el aumento de la inversión en riego, la ampliación de la zona de la caña de azúcar, así como la capacidad de molienda, la mayor producción debe aumentar las ventas de exportación en el mediano plazo”, subrayan en el informe.

Pero, ¿qué alternativas tenemos para decir adiós al azúcar?