La UEFA quiere limitar las finales de la Champions a unos pocos estadios
La UEFA no descarta reducir los estadios con opciones de albergar finales de Champions League a "cuatro o cinco". Ceferin apunta que sólo serán sede ciudades top en cuanto a estadio, alojamiento y movilidad.
La UEFA plantea reducir las finales de la Champions League a unos pocos estadios. Así lo ha dejado entrever el presidente del máximo organismo del fútbol europeo, Aleksander Ceferin, al que no le importaría repetir sede cada «cuatro o cinco años», ni incluso incluso «jugar en los mismos estadios todo el tiempo». El esloveno quiere así acabar con los problemas logísticos de cada año, en los que el pobre reparto de entradas a los clubes protagonistas y los problemas de alojamiento suelen ser fijos.
Ceferin habló en referencia a la última final, disputada en el Metropolitano. El estadio del Atlético de Madrid presume de ser uno de los mejores de Europa, sin embargo su capacidad es de 68.000 espectadores, lo que provocó que la demanda de entradas para el choque entre el Liverpool y el Tottenham se viese desbordada, al conceder la UEFA únicamente 18.000 localidades a cada equipo.
Cierto es que con la llegada de Alexander Ceferin a la presidencia, los criterios a la hora de elegir la sede han cambiado. Uno de los últimos deseos de Platini durante su mandato fue la de acercar a todos los rincones del continente el partido más importante del año. Así llegó la final de 2017, en Cardiff, donde hubo serios problemas de capacidad, alojamiento y desplazamiento para los aficionados de la Juventus y del Real Madrid.
Entonces, Ceferin decidió que sólo las grandes ciudades podían optar a albergar finales de la Champions League. Con Kiev ya elegida como sede de 2018, la primera edición en aplicar este criterio fue la de 2019, en Madrid. Sin embargo, ahora el presidente quiere cercar aún más las sedes.
Las quejas de aficionados por el reparto de entradas, ha llevado al dirigente a señalar que «si jugásemos en Wembley tendríamos 30.000 espectadores más» . «Cambiaría algo. Probablemente un evento top, top debería jugarse solo en los lugares principales en cuanto a hotel, a movilidad y a estadio», afirmó.
No sucederá con la Europa League
Pero no sólo con la Champions League existen esos problemas. La segunda competición continental, la Europa League, también presenta cada año críticas similares cuando se acerca la final. Este año, la designación de la sede en Bakú provocó que se viese un estadio prácticamente vacío por los precios de las entradas y, sobre todo, por la distancia a recorrer por los aficionados de Chelsea y Arsenal.
En este aspecto, al contrario que sucede con la Liga de Campeones, Ceferin defiende el continuar con la política de acercar el evento a todos los países europeos: “Tenemos que desarrollar el fútbol en todas partes, no solo en Inglaterra y Alemania». «En el pasado, Shakhtar Donetsk y Zenit St Petersburg llegaron a la final», justificó en referencia a que entonces no hubo quejas.
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