Jódar resplandece con el sol de Wimbledon y se lleva el derbi español de los dos días ante Carreño
El partido se interrumpió por la falta de luminosidad natural durante la tarde del miércoles
Carreño llevaba la inercia en ese momento, pero Jódar ha mejorado sus prestaciones tras la reanudación este jueves
Avanza a tercera ronda de WImbledon donde se medirá con el japonés Mochizuki
The Jodar´s sun. El día y la noche. A Rafa Jódar le sienta mejor la luminosidad. Cabalgaba a remolque de Carreño durante el ocaso del miércoles hasta que el sol se marchó y dio una tregua de 16 horas. Lo suficiente como para revertir dinámicas. Carreño pasó de dominar a ser dominado y Jódar de jugar supeditado a imponer su ritmo. Resplandeció con el retorno del sol y se llevó (3-6, 6-3, 1-6, 6-3, 6-3) un partido extendido en dos días que le permite alcanzar la tercera ronda en Wimbledon.
Solo el sol detuvo una batalla de poder a poder. Tensa, igualado y reincidente. Ambos venían de una refriega de más de tres horas en Roland Garros donde Carreño obligó a Jódar a una remontada épica. «Intentaré crearle dudas en hierba», auguraba el asturiano. Obligó al madrileño a volver a nadar contracorriente. Se vio obligado a levantar el 2-1 en contra y reponerse de sus heridas. Hasta triple caída tuvo antes del parón.
La hierba no da tregua, menos en los primeros días de competición. A ella debe adaptarse Jódar, que volvió a besar el suelo tras la reanudación. Una zancada más larga de lo necesario y costalazo. Arriba y a seguir empuñando la raqueta, que con el sol resplandece más. Break a Carreño y set al bolsillo. Partido igualado y reiniciado por tercera vez. Todo a una carta, todo a la quinta manga.
Es ahí cuando el físico de Carreño, que roza las 35 primaveras, cede un nivel. Lo suficiente para que Jódar le arrebate dos servicios y toque la siguiente ronda con los dedos. Todavía hubo tiempo para un último pataleo de Carreño, un arrebato de pundonor. Devolvió un break y le negó una bola de partido. Hasta el rabo todo es toro, ya saben. Pero Jódar acostumbra ya a moverse en escenarios sinuosos y ahí no patinó. Punto en la red y partido al bolsillo.
En la siguiente parada, camino algo más despejado tras la eliminación de Darderi. Le espera Mochizuki, campeón de junio 2019 en Wimbledon. EL nipón, 151º del mundo, viene de derrocar a Ethan Quinn, reciente finalista del ATP 250 Mallorca. No hay precedentes de enfrentamientos entre Mochizuki y Jódar, pero al español le espera un hueso en tercera ronda. Si lo sortea, en octavos se citará presumiblemente con Sinner en la Centre Court.