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El Madrid de Zidane jugará con el mismo sistema que el Madrid de Mourinho

  • Miguel Serrano
  • Me confundieron con un joven prodigio pero acabé de periodista. Escribo cosas de deportes y del Real Madrid en OKDIARIO, igual que antes las escribía en Marca. También a veces hablo por la radio y casi siempre sin decir palabrotas. Soy bastante tocapelotas. Perdonen las molestias.

En su incipiente carrera como entrenador Zidane se ha caracterizado por ser un técnico camaleónico. El francés nunca ha priorizado el sistema de juego por encima de los futbolistas, más bien al contrario: ha adaptado siempre la disposición táctica de su equipo a los jugadores que integraban el once titular y al rival que tenía delante.

En el Castilla, Zidane se ha decantado como punto de partida por un sistema 4-1-4-1, con un único pivote –el más habitual Marcos Llorente–, un delantero de referencia –Borja Mayoral o Mariano García– y una línea de cuatro centrocampistas con dos interiores y dos jugadores creativos por dentro.

En el primer equipo del Real Madrid, Zizou hará una pequeña modificación de salida y utilizará un sistema muy similar al que practicó el equipo blanco en la era Mourinho: un 4-2-3-1. Zidane considera que este esquema es el ideal para sacar el máximo partido a los futbolistas de talento como Bale y Cristiano, que arrancarán a pierna cambiada, y como James, que jugará por dentro en la demarcación de mediapunta para aprovechar su capacidad de pase y su disparo de media distancia.

Zidane cambiará el sistema táctico del Madrid en los últimos dos años y medio. Con Ancelotti, el equipo jugaba con un 4-3-3 en ataque y un 4-4-2 en defensa. Los tres miembros de la BBC actuaban como delanteros que cubrían todo el frente ofensivo con libertad de movimientos, mientras que en fase defensiva Bale debía retrasar su posición para situarse como interior zurdo por delante de Marcelo.

Con Benítez, el Madrid ha jugado generalmente con un 4-4-2 con algo similar a un rombo en el centro del campo. Kroos en el eje, flanqueado por Modric y James, con Bale actuando de mediapunta también con libertad de movimientos. Cristiano y Benzema eran los futbolistas que actuaban como referencias ofensivas más cerca del área.

Zidane da instrucciones a Benzema en el entrenamiento. (AFP)

Ahora Zidane volverá al 4-2-3-1 de Mourinho, con el que el Madrid se convirtió en un equipo sólido, perfectamente identificable por un sistema de juego que sus jugadores interpretaban a la perfección: orden, presión alta y fútbol vertical. Eso mismo es lo que quiere Zizou. Kroos y Modric actuarán en el doble pivote como en la etapa de Mou hacían Alonso y Khedira. El alemán será el mediocentro posicional y Modric tendrá más libertad para incorporarse al ataque.

Por delante de los mediocentros, Zidane dispondrá una línea de tres mediapuntas formada por Bale, James y Cristiano. El galés y el luso arrancarán a pierna cambiada –como hacían el propio CR7 y Di María en la etapa de Mourinho–, pero con libertad para intercambiarse posiciones, tirar diagonales o incorporarse a zonas de remate. James, por su parte, hará de Özil. El colombiano arrancará desde la posición de mediapunta para sacar el máximo rendimiento a sus dos grandes virtudes: último pase y disparo.

Benzema será el delantero de referencia, aunque en el caso del francés su misión no será exclusivamente la de fijar a los centrales. Karim tiene permiso para caer a las bandas, tirar desmarques de ruptura o descolgarse hacia la demarcación de mediapunta para abrir huecos para las diagonales de Cristiano y Bale.

Cambio de técnico y cambio de sistema. El Madrid vuelve a empezar. La era Zidane arranca con una palabra que define todo lo que está viviendo el madridismo estos días: ilusión. No será una revolución táctica ni una forma de jugar que pille por sorpresa a los jugadores. Al contrario. Sólo es volver a una posición en el terreno de juego que permita sacar el máximo rendimiento de una de las plantillas con más talento del mundo, justo lo que no consiguió Rafa Benítez.