Djokovic sufre ante Wu Yibing pero logra salvar un mal día en Wimbledon
Al serbio no le corrió la bola como deseó, pero se repuso a tiempo
Wu Yibing se apuntó un set y llevó a Djokovic al extremo
Cuando a Djokovic solo le quedaba un juego para sellar el partido, se sentó en su banquillo, cerró los ojos y suspiró. El habitual protocolo de quien está cerca de quitarse un peso de encima. Le había costado llegar hasta esa orilla porque el chino Wu Yibing se había negado a naufragar durante más de tres horas y cuarto. Hasta que el serbio cuarentón tiró de casta para superar (6-4, 5-7, 6-4, 6-4) el debut en Wimbledon. Así no se le presupone demasiado recorrido, pero un Grand Slam es una carrera de obstáculos y de fondo. Y ya ha superado el primero.
Aunque sobre el papel se predecía un debut sencillo y fácil para el siete veces en suelo británico, fue todo lo contrario. Wu, en su segunda participación en Wimbledon, salió a la pista con descaro y sin miedo a nada. El duelo comenzó de la mejor manera para el serbio, con un break en el juego inaugural. A pesar de ello, el chino avisó de lo duro que iba a ser el encuentro al tener a su favor dos bolas de break en el décimo juego que no pudo aprovechar.
El serbio cerró la manga con dudas, pero el ir delante en el marcador parecía una losa muy grande para Wu. No fue nada de eso. Al revés, el número 102 del mundo, siguió mostrando su mejor nivel, llegando incluso a igualar la contienda con un meritorio 7-5. La pista central estalló de júbilo y llevó en volandas a Wu, al que animaban sin cesar. Mientras, Djokovic, fiel a su estilo, imploraba a los cuatro vientos ante los golpes inesperados del chino.
En el tercer set, la contienda continuó, con ambos tenistas poniendo a buen recaudo su saque y sin conceder ningún atisbo de oportunidad al rival. Aunque de nuevo, un gran noveno juego del serbio fue suficiente para quebrar el saque del rival, llevarse el set y adelantarse en el marcador.
A pesar del nuevo golpe, Wu iba vender cara su derrota, aunque no estuvo acertado en los momentos importantes. Desaprovechó hasta seis bolas de break y volvió caer en la misma piedra. Mismo momento del set, el noveno, y mismo resultado: rotura de servicio y cierre del partido tras más de tres horas de batalla.