Crisis en el Barcelona

Las condiciones de Messi para seguir en el Barça

leo messi
Messi quiere que haya elecciones este verano.

La situación de Leo Messi se ha tornado en insostenible en el Barça. El astro argentino se ha cansado de Josep María Bartomeu y su directiva hasta el punto de que no quiere verles de vuelta al término de la presente temporada. El escenario idóneo para el delantero es que se convoquen unas elecciones en el club azulgrana y que llegue un nuevo equipo de dirigentes que haga recuperar la ilusión.

Messi está nervioso y una evidencia de ello es que ha tenido que salir en público a pelearse con un miembro de la directiva como Eric Abidal. Nunca antes en sus más de 15 años de carrera había hecho algo similar en el Barça y esa obligación le ha elevado como un condicionante para las próximas elecciones. El candidato que consiga un guiño del argentino se llevará el gato al agua.

messi
Messi y Bartomeu, en la última renovación del argentino.

El jugador tiene la potestad para marcharse del Barça gratuitamente este verano y puede ser la primera temporada en que Leo no gane nada con la camiseta azulgrana desde 2014. Curiosamente en aquella misma temporada se produjo un relevo en la presidencia culé con la salida de Sandro Rosell y la llegada de Bartomeu cristalizando en un triplete en 2015 y en la última Champions de los culés.

El argentino se siente decepcionado por los últimos movimientos del equipo en el mercado de fichajes con una bajada de calidad progresiva de la plantilla, el no fichaje de Neymar, la llegada de Griezmann y la incapacidad del club para convencer a Xavi Hernández para entrenar al equipo. Los motivos de peso se amontonan en la mesa de un Messi que ha visto cómo en el último mes se ha cosechado el desastre con las derrotas en Supercopa y Copa del Rey.

messi
Messi abraza a Ansu Fati.

En el club esperan, sin embargo, que Messi sea capaz de encontrar la felicidad apadrinando a Ansu Fati, cuyo representante es su hermano Rodrigo. El hispano-guineano parece el clavo ardiendo al que Bartomeu y los suyos se agarran para que Leo sonría de cuando en cuando. Pero tampoco hay que perder de vista que el argentino quiere seguir ampliando su palmarés y que los mejores años de su carrera pasan sin que un proyecto ganador se vislumbre como en el eterno rival.

Messi admitió la difícil reestructuración que le esperaba al equipo tras la salida de Neymar, pero nunca adivinó que en el club se fuesen a quemar los 222 millones del traspaso en inversiones ruinosas. Bartomeu y su gente creen que un título les podrá salvar de pasar por las urnas. De lo contrario se arriesgan a que Messi pida marcharse y ahí no habría marcha atrás. Arderían los cimientos de Can Barça y se señalaría a los culpables.

Lo último en Deportes

Últimas noticias