Choque de trenes entre la FIFA y la NFL por el nombre de los estadios en el Mundial
La FIFA ha ordenado eliminar toda la publicidad y normes comerciales de los estadios de la NFL que usarán para el Mundial
El Mercedes-Benz de Atlanta se niego a quitar su logo del estadio
Lío ‘Mundial ‘entre la FIFA y la NFL. A escasos meses de que arranque la Copa del Mundo en Estados Unidos, México y Canadá, han surgido serias discrepancias entre ambos organismos con uno de los requisitos indispensables para que todos los estadios sean sede mundialista. Un conflicto que radica en la norma de quitar u ocultar todo tipo de publicidad en todas las instalaciones en techos y cubiertas.
También conocido como naming rights, este cambio supondría que la mayoría de estadios tengan que hacer cambios de última hora en tiempo récord. Incluso los nombres también tendrán que ser modificados, pero algunos se niegan en rotundidad ante la oportunidad comercial que supone en un mes donde pasarán millones de personas. En Atlanta, un gigantesco logo de Mercedes-Benz incrustado en el techo del estadio se resiste a desaparecer.
Las razones de la FIFA
A menos de 80 días para el inicio del Mundial, la limpieza de unos estadios llenos de publicidad, en su interior y en su exterior, se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza para sus responsables logísticos. La FIFA exige esta limpieza para proteger sus marcas y los derechos exclusivos de sus patrocinadores oficiales.
De acuerdo con The New York Times, para la mayoría de estadios en Estados Unidos el principal desafío está siendo tapar o retirar la publicidad asociada a los ‘naming rights’ de sus techos y cubiertas, instalada para las tomas aéreas. En algunos casos, ni siquiera está claro todavía cómo se cubrirá. El ‘Lumen Field’ de Seattle, el ‘SoFi Stadium’ de Los Ángeles, el ‘AT&T Stadium’ de Dallas, el ‘Lincoln Financial Field’ o el ‘Hard Rock Stadium’ de Miami, para citar algunos, tienen todos avisos publicitarios de sus patrocinadores en lo más alto de los estadios.
Pero en el caso del impactante Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, en el que España jugará dos partidos de la fase de grupos, no se trata solo de un aviso que se pueda cubrir o retirar, sino de una instalación diseñada con el estadio. La estrella de Mercedes-Benz en el techo del estadio está sobre ocho paneles entrelazados y móviles, conocidos como «pétalos’, que pesan cada uno cerca de 500 toneladas. Es un techo inspirado en el óculo del antiguo Panteón romano, según información del estadio.
«Y no es solo en el techo. También están en todas las fachadas del estadio. Y no son pequeños. Son grandes por diseño», dijo al Times Adam Fullerton, vicepresidente de operaciones del estadio. Tras meses de conversaciones con la FIFA para abordar el desafío logístico que supondría cubrir ese logo, el organismo rector ha optado por hacer una excepción, según el Times, ante el riesgo de causar daños millonarios a la estructura del estadio.
Los patrocinadores del Mundial se niegan
El requisito de la FIFA de retirar esa publicidad no es en vano. En el caso de Atlanta, entraría en conflicto con dos de los patrocinadores oficiales del Mundial: los fabricantes surcoreanos Hyundai y Kia. De hecho, el estadio perderá incluso su nombre (‘Mercedes-Benz Stadium’) para pasar a llamarse Atlanta Stadium. Lo mismo ocurrirá con el resto de recintos, que durante el Mundial dejarán de lado sus marcas comerciales y adoptarán el nombre de la ciudad.
Hace más de un lustro, los estadios aceptaron este requisito en los acuerdos firmados con la FIFA para albergar partidos del Mundial. Entre más de 100 páginas de contrato, una cláusula establecía que «no habrá publicidad (…) u otra identificación comercial de ningún tipo en las gradas, marcadores, asientos, respaldos de los asientos, relojes, uniformes del personal, cercas o en cualquier otro lugar dentro, alrededor o en el espacio aéreo sobre y alrededor del estadio».
Con la única excepción, de «aquella que sea instalada por, o bajo la dirección de, la FIFA o que esté aprobada por escrito por la FIFA». Pero el caso de Atlanta refleja los límites de la política de borrón total de la FIFA en recintos diseñados alrededor de grandes marcas.