La Champions se convierte en la gran atracción turística de la Plaza del Duomo de Milán
Los millones de turistas que pasan cada año por la Plaza del Duomo de Milán nunca se perdonarán no haber estado estos días en el centro neurálgico de la capital de Lombardía. Nunca una reliquia sagrada compitió tanto con una de las mayores catedrales de la cristiandad y una joya irrepetible del arte gótico. Pero la Champions es mucha Champions.
A falta de que empiecen a llegar a partir de este viernes los miles de aficionados madridistas y rojiblancos que llenarán de color español la Plaza del Duomo, los turistas que abarrotaban este jueves el núcleo central de Milán pudieron hacerse fotos y selfies –que es lo mismo pero en moderno– con el trofeo de la Champions.
Ni los 11.000 metros cuadrados, ni los 157 metros de largo, ni las 40.000 personas de capacidad del mítico templo de Milán pudieron hacer sombra al trofeo de la Champions, que reluce en el centro mismo de la Plaza del Duomo. Quién sabe si será La Undécima del Real Madrid o La Primera del Atlético.
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