Deportes

Carpena reconoció en una carta administración desleal con la complicidad de Cardenal

  • Francisco Rabadán
  • Redactor jefe de deportes. He tenido la oportunidad de cubrir dos Juegos Olímpicos, varios Mundiales de distintas disciplinas y algún que otro All-Star de la NBA con los Gasol. De Córdoba y sin acento.

Mientras Miguel Cardenal busca pruebas hasta debajo de las piedras para inhabilitar a su enemigo Ángel María Villar, su amigo Fernando Carpena, presidente de la Federación Española de Natación, admite en una carta que administró deslealmente su organización sin que ninguna investigación pese sobre su figura. El presidente de la RFEN, que no para de salir beneficiado en cada decisión que toma Cardenal, ha recibido la mayor subvención del deporte español este año viendo duplicada la ayuda a la natación en apenas tres años hasta los cinco millones de euros, pese a registrar pérdidas de 700.000 euros en la última Asamblea General.

Carpena aprobó en Asamblea General unas normas económicas que establecían una serie de requisitos para la inscripción en las liga de waterpolo. “Los clubes de la División de Honor masculina deberán depositar un aval a favor de la Real Federación Española de Natación por importe de 12.000 euros. El aval podrá ser sustituido por un depósito en efectivo en la cuenta de la RFEN. Mientras no esté abonada la cuota y saldadas las deudas correspondientes no se considerará válidamente constituida la inscripción, perdiéndose el derecho a participar”, rezaba la Federación en sus Normas Económicas.

La imposición que Carpena incumplió con 11 clubes.

La temporada 2014/15 dio como resultado el descenso del A.R. Concepción de la División de Honor a la Primera División tras ser último de la liga. Hasta aquí todo normal. Sin embargo, el club reclamó que su descenso se produjo de manera ilegal al ser el único que abonó el aval exigido por la Federación para participar en la liga. Carpeta reconoce en la carta enviada al club esta irregularidad y en lugar de restituir la plaza del equipo en la División de Honor sacó la chequera que tan bien le riega Cardenal para pagar al club. “La Junta Directiva ha acordado por unanimidad que se resarza al A.R. Concepción de todos los gastos que la prestación de dicho aval le haya supuesto”, escribió Carpena en una carta con fecha de 1 octubre a Alberto Martínez Gutiérrez, presidente del club madrileño.

La carta de Carpena al club A.R. Concepción.

El escrito, que además lleva el logo del CSD a un lado, reconoce que nadie, salvo el A.R. Concepción, pagó el aval establecido en Asamblea General la pasada temporada en la División de Honor masculina de waterpolo. Carpena realiza, lo que se conoce en la jerga, una administración desleal o incorrecta en la Federación de Natación, que cuenta con el agravante de las pérdidas en sus cuentas. 700.000 euros de agujero pagados con los impuestos de todos.

El artículo 76 de la Ley del Deporte en su punto 2 A establece que “el incumplimiento de los acuerdos de la asamblea general, así como de los reglamentos electorales y demás disposiciones estatutarias o reglamentarias será considerado una infracción muy grave de los presidentes y demás miembros directivos de los órganos de las Federaciones deportivas españolas”.

Carpena, con la ley en la mano y viendo el caso Villar, debería haberse enfrentado a un proceso de inhabilitación temporal. Sin embargo, esa realidad parece inviable teniendo en cuenta que Cardenal le protege en todo momento. El presidente del CSD, sin ir más lejos, apoyó a su amigo este pasado mes de noviembre cuando presentó las cuentas más sonrojantes de la historia de la natación en España.