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El torneo comienza en la burbuja y sin su vigente campeón

La ausencia de Nadal marca la disputa de un US Open en cuarentena

Rafael Nadal es, junto a Roger Federer, la principal ausencia del cuadro masculino del US Open. El tenista manacorense renunció a su participación en el Grand Slam norteamericano y no podrá defender título

Novak Djokovic es el gran favorito, con Medvedev, Thiem o Tsitsipas como outsiders. Roberto Bautista es la gran esperanza entre los 10 tenistas españoles en el cuadro final

  • Nacho Atanes
  • Redactor de deportes y canterano de OKDIARIO. Desde 2016 cubriendo la información de tenis. También baloncesto, fútbol, ciclismo y otros contenidos.

El US Open servirá de pistoletazo de salida para muchos en cuando a su reenganche al circuito profesional. El Masters 1000 de Cincinnati, prueba que abrió de nuevo el calendario tras el extenso parón por el coronavirus, permitió obtener varias pistas sobre lo que podemos ver en la burbuja de Nueva York, esta vez con un Grand Slam en juego. En el cuadro masculino, Novak Djokovic parte como gran favorito al título gracias a su condición de imbatido en 2020 y por la ausencia de sus dos grandes rivales históricos, Roger Federer y –sobre todo– Rafael Nadal.

La ausencia del tenista manacorense marca parte de la actividad del US Open. Con Federer de baja por lesión, la ausencia de Rafa en Flushing Meadows responde a la situación actual que vive el planeta, no a la imposibilidad física de participar. Más allá de adeptos o críticos con la decisión de Nadal, lo cierto es que el US Open pierde a su vigente campeón y al gran rival de Djokovic en la teórica final soñada por la organización. Nole, de vencer en el torneo, se aseguraría el número uno del mundo de aquí a final de año.

Vencedor de cuatro US Open, Nadal no competirá en Nueva York, dentro de un cuadro masculino en el que más allá de su ausencia y la de Federer –cinco títulos para él–, los grandes tenistas del circuito sí participarán con diferentes tendencias en su juego. Más allá de Djokovic, la vitola de segundo  candidato al título pertenece a Daniil Medvedev, finalista en 2019 y que, a pesar de ceder en tres sets en Cincinnati ante Bautista, cuenta con la seguridad suficiente en su juego para pensar en él como un hombre para llegar muy lejos en el cuadro.

En un tercer escalón aparecen dos aspirantes como Dominic Thiem y Alexander Zverev, cuya calidad está fuera de duda pero la irregularidad, mostrada en el Masters 1000 previo, no permite dejar de lado las dudas en torno a sus figuras. El caso de Stefanos Tsitsipas sí permite una candidatura más sólida que la de sus compañeros en el Top 10, pero deberá estar alerta para no ceder a las primeras de cambio, tal y como le sucedió en 2019.

Bautista, la esperanza de la Armada

Junto a este pelotón de outsiders hay que considerar a las dos gratas sorpresas en Cincinnati, dos jugadores consolidados entre los mejores pero que a punto estuvieron de dar un paso más e incluso, protagonizar la final del torneo, de categoría Masters 1000: Raonic y Bautista. El castellonense se quedó a dos escasos puntos de batir a Novak Djokovic en un partido épico y en el que mostró un nivel sublime durante casi tres horas de juego.

Roberto es la esperanza de España ante la ausencia de Nadal, y si bien cuenta con un debut complicado ante Sandgren, su rendimiento en la burbuja invita a pensar en grandes cosas si va avanzando rondas en el cuadro. No en vano, Bautista ya ha demostrado su nivel en Grand Slams, con unas semifinales en el último Wimbledon como mejor resultado.

En cuanto al resto de representación española, la Armada aporta diez tenistas para un cuadro masculino en el que los tenistas nacionales no hay tenido –por lo general–suerte con el sorteo. Jaume Munar y Albert Ramos fueron los peor parados con duelos de máximo nivel frente a Dominic Thiem y Stefanos Tsitsipas, mientras que Feliciano López y Roberto Carballés también requieren interés con un duelo fratricida a las primeras de cambio.