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Trucos infalibles para quitar las manchas de las alfombras

¡Funcionan muy bien y son muy sencillos!

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Las alfombras son un elemento decorativo que todos tenemos en casa. Gracias a ellas conseguimos que la superficie sea más segura gracias a la textura de las fibras y, además, nos aprovechamos del aislamiento tanto térmico como acústico que proporcionan. A esto hay que sumar que protegen los suelos delicados, evitando que se rayen o se golpeen. Ahora bien, debemos tener en cuenta que las alfombras son susceptibles de mancharse: una copa de vino que se cae, el gato que se orina… Por suerte, existen algunos trucos para quitar las manchas de las alfombras que funcionan muy bien y son sencillos de aplicar.

Bicarbonato

Siempre debemos tener bicarbonato en la despensa porque le podemos dar muchísimos usos en el hogar. Para quitar una mancha de la alfombra de forma rápida lo mejor es mezclar una taza de agua con una cucharada de bicarbonato y aplicarla directamente sobre ella.

Luego, dejamos que la mezcla actúe durante unos minutos y secamos con un papel de cocina absorbente o un trapo seco. Tenemos que hacerlo con mucho cuidado, sin frotar,

Vinagre

El vinagre de manzana es un producto que la gran mayoría de nosotros tenemos en casa, y también nos sirve para quitar las manchas de las alfombras.

El primer paso consiste en poner a hervir en una cacerola un litro de agua. Cuando llegue a su punto de ebullición, la ponemos en un recipiente y añadimos 15 mililitros de jabón líquido neutro y 250 mililitros de vinagre de manzana. Así de simple. Removemos bien y empapamos un paño con la mezcla antes de que se enfríe. Lo mejor es que nos pongamos guantes para no quemarnos y para que la piel no sufra al contacto con el vinagre.

Pasamos el trapo por la zona donde está la mancha un par de veces, ¡y listo! Luego hay que dejar que se seque al aire. Si la mancha no es demasiado profunda, habrá desaparecido.

Sal

Este es un truco muy efectivo cuando la mancha está todavía fresca y la alfombra no es demasiado grande. Echamos una pequeña capa de sal por encima, enrollamos la alfombra y dejamos que actúe durante dos o tres horas. Una vez transcurrido el tiempo, desenrollamos, aspiramos los restos de sal con el aspirador y tendremos la alfombra como nueva.