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Un truco ingenioso resuelve un problema común: la próxima vez que laves la ropa, pon tres bolas de papel de aluminio en la lavadora

Hacer la colada, o poner una lavadora no parece tener demasiada complicación, de modo que lo único que tenemos que hacer es separar las prendas de color de las que son blancas, añadir detergente, elegir el programa y poner en marcha la lavadora. Sin embargo, el resultado no siempre es el esperado ya que a veces hay ropa que sale pegada a otras prendas, tejidos que acumulan pelos y pelusas con facilidad e incluso nos encontramos con un pequeño chispazo o calambre que aparece al tocar determinadas prendas. Detrás de muchas de estas molestias tenemos la electricidad estática y, para combatirla, se ha popularizado un truco doméstico tan sencillo como sorprendente. Sólo hacen falta tres bolas de papel de aluminio que probablemente ya tengas en la cocina. Se introducen directamente en el tambor junto a la ropa y pueden ayudar a reducir algunos de estos incómodos efectos.

El truco es tan básico, que no requiere productos especiales ni modificar la forma habitual de hacer la colada. Consiste simplemente en coger papel de aluminio, formar con él dos o tres bolas compactas e introducirlas en el tambor de la lavadora junto con las prendas. Después, basta con añadir el detergente y seleccionar el programa más adecuado para la ropa, exactamente igual que en cualquier otro lavado, pero ¿ a qué se debe que algo tan básico sea tan eficaz para eliminar la estática?.

El truco de la tres bolas de papel de aluminio en la lavadora

La razón por la que se utiliza aluminio tiene que ver con la electricidad estática que puede acumularse en los tejidos. Al rozarse unas prendas con otras durante el lavado y, especialmente, durante el secado, pueden generarse cargas eléctricas. El aluminio es un material conductor y la idea detrás de este remedio casero es que ayuda a neutralizar esas cargas. De esta manera, las prendas pueden presentar menos electricidad estática al terminar la colada. Y no es sólo una cuestión de comodidad. La electricidad estática explica por qué algunas prendas parecen quedarse literalmente pegadas unas a otras o al cuerpo cuando nos las ponemos.

El efecto sobre los pelos y las pelusas de la ropa

Reducir la electricidad estática puede tener además otra ventaja interesante para quienes conviven con mascotas o tienen prendas en las que parece pegarse absolutamente todo. Las cargas electrostáticas favorecen que pequeñas partículas, pelos, polvo o pelusas se adhieran a determinados tejidos. Por eso, al disminuir este fenómeno, también podría reducirse la facilidad con la que algunos de estos residuos terminan pegados a la ropa.

El truco no significa sin embargo, que las bolas de aluminio vayan a recoger físicamente todos los pelos que haya dentro de la lavadora ni que sustituyan a un lavado adecuado. Su función está relacionada con las cargas eléctricas y no con actuar como un filtro. El resultado, además, puede variar considerablemente dependiendo de las prendas que introduzcamos en el tambor y de las condiciones en las que hagamos la colada.

Los tejidos sintéticos acumulan más electricidad estática

El tipo de ropa que metemos en la lavadora también cuenta. El poliéster y el nailon, por ejemplo, suelen dar más problemas con la electricidad estática que otros tejidos. Algo que se nota especialmente cuando en una misma colada juntamos prendas fabricadas con materiales diferentes. El secado por otro lado, tampoco ayuda ya que a medida que la ropa pierde humedad, el roce entre unas prendas y otras puede hacer que esa carga aumente. El resultado lo conocemos bien: camisetas que se quedan pegadas al cuerpo, prendas que parecen atraerse entre sí o el típico chispazo al tocarlas y es precisamente en estos casos donde entra en juego el truco del papel de aluminio. No hace milagros ni sustituye a un buen lavado, pero puede ser una ayuda más para reducir ese efecto tan molesto.

Otros trucos para evitar que la ropa se cargue de electricidad

Todos estos hábitos pueden resultar tan importantes como el propio truco del aluminio y para quienes quieran probarlo, el procedimiento es sencillo: se preparan dos o tres bolas compactas de papel de aluminio, se introducen directamente en el tambor junto con la ropa y se realiza el lavado habitual. Un remedio doméstico económico y fácil de poner en práctica que puede ser especialmente interesante para quienes comprueban una y otra vez que sus prendas salen de la colada pegadas entre sí o cargadas de electricidad estática.