¿Te encantan los postres? La psicología revela un rasgo de tu personalidad que quizá no conocías
Ese tipo de personas tienden a reflejar mayor amabilidad, calidez y empatía por los demás
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Más allá de muchos comportamientos y gustos que aparentemente no tienen relación, la psicología ha conseguido vincularlo con aspectos de nuestra personalidad, tendencias emocionales y preferencias de vida de cada persona. Un ejemplo claro es la debilidad que sienten algunos por comer postres.
Lo que en un primer momento se explicaría como una atracción especial por el azúcar, los expertos aseguran que se trata de un reflejo de cuestiones que nos ayudan a entender mejor la identidad de una persona. Ese tipo de personas tienden a reflejar mayor amabilidad, calidez y empatía por los demás, así como una mejor predisposición a la cooperación.
Del mismo modo, suelen actuar de forma más cariñosa y amigable, sin llegar a convertirse en personas bondadosas. Por su parte, quienes disfrutan de los postres tienen una mayor y especial sensibilidad por aprovechar los placeres de la vida. Cuentan con un esquema mental que les permite exprimir la felicidad de sus actividades cotidianas.
A los que eligen postres complejos se les asocia con alta apertura a la experiencia y disposición a asumir riesgos. Por su parte, los que quieran un postre simple y clásico, su personalidad refleja una búsqueda de estabilidad, amabilidad y confort. Valoran más la seguridad y las tradiciones conocidas.

Más rasgos interesantes
Detrás del gusto por los postres, hay gente que piensa que son una herramienta de regulación y bienestar emocional para episodios negativos de tristeza. Esta práctica cuenta con el aval científico en casos como el chocolate, cuyo consumo está comprobado que motiva la producción de endorfinas y otros neurotransmisores en el cerebro responsables de generar bienestar emocional.
Estas personas suelen mostrar personalidades más curiosas y abiertas, dispuestas a experimentar todas las facetas de la vida. Sin embargo, la psicología advierte que se trata de tendencias generales y no de predicciones exactas, ya que cada persona es diferente y tiene sus propios gustos.