La reflexión de Paulo Coelho, escritor (78 años) para los días malos: «Cuanto más violenta es una tormenta, más rápido pasa»
Coelho pertenece en la actualidad a la academia brasileña de las Letras
La reflexión de Don Quijote (1615): «La libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra»
La reflexión de Frida Kahlo, pintora mexicana, sobre la perseverancia: «El mundo es de quien nace para conquistarlo y no de quien sueña que puede conquistarlo»
Uno de los escritores más famosos de nuestra era, como es Paulo Coelho, nos deja una de las reflexiones más profundas para los días malos. Coelho es un célebre escritor, pero también novelista y letrista de origen brasileño.
Es conocido a nivel mundial por su novela El Alquimista, obra que ostenta el Récord Guinness como el libro más traducido de un autor vivo. Sus textos son caracterizados por abordar múltiples temas de espiritualidad, superación personal y misticismo. La reflexión que rescatamos hoy nos recuerda que las crisis más agudas, al final, devoran su propia energía a gran velocidad.
Significado detrás de esta reflexión
Coehlo hace una comparación sobre los fenómenos meteorológicos, comparándolos con la vida cotidiana. Compara el consumo acelerado que tiene una tormenta violenta con el de la violencia de una crisis que consume su combustible de golpe. No existe ningún elemento físico que soporte el estrés máximo por mucho tiempo. El punto más crítico suele ser el preludio del final de la tormenta (crisis).
Esta reflexión esconde también significados más profundos dentro de sus letras. Las tormentas suelen barrer con facilidad aquello que está suelto o dañado, que con poca fuerza se iba a romper. Tras el caos de la tormenta, el panorama se aclara notablemente, eliminando los elementos débiles. Tras el ruido de una tormenta, la calma y la paz se saborean intensamente, como cuando tenemos sed y bebemos agua.
De esta frase también podemos encontrar una reflexión sobre cómo la flexibilidad puede ser una estrategia de supervivencia. Resistir con rigidez fractura, mientras que al doblarse y ser flexibles somos más capaces de resistir fuertes tempestades. Es necesario aceptar el impacto y permitir que la tormenta pase sin oponer una resistencia inútil. En ocasiones también es necesario el entender que retirarse a descansar no es rendirse, sino protegerse.