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Qué diferencia hay entre una planta deshidratada y una podrida: el experto en jardinería André Alonso lo aclara

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El cuidado de las plantas es una tarea que, aunque parece sencilla, requiere no sólo de mucha atención, sino también de conocimiento. Los expertos alertan de que los errores de riego son la causa principal de que las plantas no crezcan como nos gustaría, ya que tanto el exceso como la falta de agua son perjudiciales. André Alonso, divulgador en redes sociales, desmonta una creencia muy extendida: el hecho de que las hojas estén lacias y blandas, no siempre significa que la planta necesita agua. De hecho, en muchos casos, podría ser una señal que indica todo lo contrario: un exceso de agua que provoca que las raíces se pudran.

El encharcamiento del sustrato elimina el oxígeno de las raíces, lo que impide que las plantas respiren adecuadamente y favorece la aparición de hongos y bacterias. «“La planta se muestra deshidratada, pero el problema es que las raíces ya no pueden absorber nada debido a la falta de oxígeno». El resultado es que, aunque aparentemente la planta necesite agua, las raíces están obstruidas por la pudrición y, por ende, no pueden absorberla.

¿La planta está deshidratada o podrida?

@andrealonsorc 🌱💕 Reinas, hoy vengo a romper un mito plantil que mata más plantas que los trips. Cuando ves hojas lacias, caídas y blanditas en tu #plantaDeInterior, no siempre significa que necesita agua. A veces pasa justo lo contrario: la estás regando tanto que las raíces ya no pueden absorber nada. La planta parece deshidratada… pero está pudriéndose. La pudrición empieza cuando el sustrato se queda encharcado, se queda sin oxígeno y aparecen hongos y bacterias. Las raíces dejan de funcionar y, aunque tú sigas regando como una loca, la planta no tiene con qué beber. Es el mismo síntoma que la falta de agua, pero con finales muy diferentes. Por eso antes de coger la regadera, siempre revisa raíces y sustrato: si huele raro, está marrón o se deshace, no es sed… es drama tropical. ¿Solución plantil? Cortar por lo sano: rescata lo que esté sano, esqueja tu #philodendron o tu #monstera, cambia a un sustrato nuevo y aireado, y deja que la planta vuelva a respirar. Más vale un día sin riego que una semana sin raíces. Cuéntame, reina ¿Alguna vez regaste por amor… y casi lo matas? Te leo en los comentarios 💚🌿 #riegos #plantlover ♬ sonido original – Andre – la reina plantil 🌱

«Una planta con pudrición se ve exactamente igual que una deshidratada, y esa ya te digo yo que tiene pudrición. Eso de regar y regar la planta no sirve de nada si no has revisado antes las raíces, porque si están podridas, no tendrá la planta con qué absorber el agua. Es como intentar beber agua con una pajita estropeada: no entra nada. Hojas lacias, textura blandita, pérdida de turgencia: es el mismo síntoma de deshidratación que de pudrición, porque los dos son falta de agua en la planta. La diferencia entre ellas es lo que está bajo, que está podrido.

Si hay agua y el sustrato está húmedo, hay pudrición, y no debes seguir regando. Ahora, ¿qué es lo que tienes que hacer? Saca la planta de la maceta y revisa todas las raíces. Si están blandas, no sirven de nada. Quédate solo con lo que esté firme y blando. Si detectas pudrición, corta todo lo feo y quédate con las ramas que estén verdes y firmes para esquejarla. Si te quedas con algo de raíz, ponle un sustrato nuevo, pero riega muy poco. Necesitas darle tiempo a la planta para generar raíces nuevas y siempre muchísima luz, que eso es lo que más le va a ayudar a la planta», comenta André.

Cuando una planta se empieza a pudrir, es relativamente fácil de identificar porque las raíces están blandas y marrones y, además, emiten un olor muy desagradable. En esta situación, lo mejor es cortar por lo sano y eliminar las raíces en mal estado, dejando sólo las saludables. Si la planta tiene suficiente parte sana, se puede esquejar y colocar los esquejes en un sustrato nuevo y bien aireado. Una vez se ha «rescatado» la parte de la planta que estaba bien, lo más importante es no regarla en exceso. Hay que darle tiempo para que genere nuevas raíces y pueda absorber el agua como es debido.

El riego insuficiente también es un error habitual entre los aficionados a las plantas. André Alonso recomienda regarlas cuando el sustrato está seco al tacto, pero sin que llegue a encharcarse. Generalmente, las plantas de interior requieren menos riegos, pero estos deben ser más intensos. Más allá del riego, la cantidad de luz que reciben también es esencial para determinar el agua que necesitan. Por ejemplo, si una planta está en un espacio con poca luz, necesitas menos agua porque su tasa de evaporación es más baja.