La psicología sugiere que las personas que se callan en reuniones de grupo no lo hacen por desinterés, en realidad están procesando la información con más profundidad que el resto
El silencio representa un procesamiento mental más profundo organizando las ideas antes de convertirlas en palabras
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Las reuniones de grupo suelen ser un momento donde las personas se juntan para compartir historias entre ellas, pero siempre hay alguno que permanece en silencio durante la conversación. Además, el silencio se suele interpretar como timidez, inseguridad o falta de interés, pero la psicología afirma que estar callado no significa desconexión. De hecho, en numerosos casos suele ser lo contrario, la persona que guarda silencio presta más atención que la mayoría de los que están participando en el intercambio. Un silencio que supone un indicio de procesamiento mental más profundo, donde las ideas se organizan antes de convertirse en palabras.
¿Qué implica escuchar?
La escucha activa supone un esfuerzo cognitivo superior, es decir, no consiste sólo en oír lo que dicen los demás. Por lo tanto, es fundamental para aquellas personas que necesitan más tiempo antes de intervenir, ya que interpretan el significado de las palabras, lo relacionan con conocimientos previos, analizan el contexto y anticipan las posibles consecuencias. Además, la psicología expone que cada individuo tiene un estilo cognitivo diferente, es decir, algunas personas piensan mientras hablan y otras necesitan pensar antes de hablar.
El proceso
Los individuos que permanecen en silencio funcionan de la siguiente manera:
- Procesan la información con mayor profundidad.
- Escuchan para comprender y no sólo para responder.
- Observan las señales que otros ignoran.
- Relacionan ideas con experiencias previas.
- Evitan responder impulsivamente.
- Intervienen cuando consideran que pueden aportar valor.
- Valoran la calidad por encima de la cantidad.
Esto no tiene ningún tipo de relación con la introversión o ansiedad social, ya que cada persona conforma su manera de relacionarse con el entorno y en las conversaciones de grupo.
El estudio
Las personas que se sienten escuchadas perciben más cercanía con el interlocutor, según estudio publicado en el Journal of Experimental Social Psychology. Esto genera que la escucha genuina favorezca el bienestar psicológico y fortalezca la sensación de autonomía y conexión entre las personas. Por lo tanto, guardar silencio durante una conversación grupal no siempre significa quedarse fuera de la misma, ya que se puede estar formando en el cerebro una forma de atención intensa donde se organiza, analiza y conecta la información antes de comunicarla con palabras.