Plácido Domingo (85 años), cantante e Hijo Predilecto de Madrid: «En la mayoría de países no interesa educar al pueblo, porque cuando aprende a leer se interesa por los problemas»
El tenor Plácido Domingo defendió durante décadas el valor de la educación y la lectura como herramientas para formar ciudadanos críticos y comprometidos con la sociedad.
A sus 85 años, el cantante madrileño también es recordado por algunas de sus reflexiones sobre la educación, la cultura y el papel de los ciudadanos en la vida pública.
Una de las más conocidas resume su pensamiento con una frase contundente: «En la mayoría de países no interesa educar al pueblo, porque cuando aprende a leer se interesa por los problemas».
La educación, clave para formar ciudadanos críticos según Plácido Domingo
Plácido Domingo Embil, nacido en Madrid el 21 de enero de 1941, creció en una familia profundamente ligada a la música.
Sus padres eran intérpretes de zarzuela y, siendo todavía un niño, se trasladó con ellos a México, país en el que desarrolló buena parte de su formación artística y comenzó una carrera que acabaría convirtiéndolo en uno de los tenores más reconocidos del mundo.
A lo largo de más de seis décadas sobre los escenarios, ha ejercido como tenor, barítono, director de orquesta y gestor cultural. Esa amplia experiencia le ha permitido ofrecer, en distintas ocasiones, una visión que trasciende el ámbito musical y aborda cuestiones relacionadas con la educación, la desigualdad y la responsabilidad social.
Para Plácido Domingo, el acceso al conocimiento representa mucho más que una oportunidad académica. El artista defendió que la alfabetización constituye una herramienta de transformación social capaz de cambiar la relación entre los ciudadanos y quienes ostentan el poder.
Cuando una persona aprende a leer y accede a la información comienza a interesarse por los problemas que afectan a su entorno. Ese proceso, a su juicio, impulsa una ciudadanía más participativa, con capacidad para exigir explicaciones y reclamar soluciones a los gobernantes.
En cambio, sostenía que la falta de educación favorece el inmovilismo. Las personas con menos acceso a la formación disponen de menos herramientas para analizar la realidad y reclamar cambios, una circunstancia que beneficia a quienes prefieren una sociedad menos crítica y más conformista.
Plácido Domingo también reflexionó sobre el hambre y la desigualdad
Las preocupaciones del cantante nunca se limitaron al acceso a la educación. En distintas intervenciones públicas también abordó las profundas desigualdades económicas que existen en el mundo y defendió la necesidad de una mayor implicación colectiva para combatirlas.
Plácido Domingo llegó a afirmar que, si las personas con mayor capacidad económica actuaran de forma coordinada, sería posible acabar con el hambre en el mundo. Con esa reflexión pretendía poner el foco en la responsabilidad compartida de gobiernos, grandes instituciones y élites económicas a la hora de afrontar las crisis humanitarias.
Un artista cuya voz fue más allá de la ópera
Más allá de su legado musical, el cantante, distinguido como Hijo Predilecto de Madrid, ha mantenido durante toda su trayectoria un interés constante por cuestiones sociales.
Su defensa de la lectura, el conocimiento y la participación ciudadana continúa siendo una de las facetas menos conocidas de una figura que ha protagonizado algunos de los mayores escenarios del mundo.
Plácido Domingo, con una carrera marcada por miles de actuaciones, decenas de grabaciones y un reconocimiento internacional sin precedentes para un artista español, también quiso utilizar su voz para recordar que una sociedad mejor informada es una sociedad con mayor capacidad para decidir su propio futuro.