Poesía

Proverbio inglés del día, sobre la planificación: «Cuando lleguemos a ese río, cruzaremos ese puente»

Puente antiguo. Foto: @awesomecontent - Freepik
Puente antiguo. Foto: @awesomecontent - Freepik
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Antes de resolver cómo cruzar un obstáculo, primero hay que llegar hasta él. Esa lógica se ve en uno de los proverbios ingleses más citados sobre la planificación, el cual se trata de un consejo para combatir la forma habitual que tenemos las personas de posponer las decisiones difíciles hasta que resultan inevitables.

La frase nos plantea que no tiene sentido resolver de antemano un problema que quizá cambie de forma, o que ni siquiera llegue a presentarse ante la vida de uno. Es una idea antigua, que hoy se emplea en contextos muy alejados de aquel en el que nació.

¿Qué enseña el proverbio sobre la planificación?

El proverbio «Cuando lleguemos a ese río, cruzaremos ese puente» invita a concentrar la energía en el presente y a no gastar recursos en dificultades hipotéticas que aún no se han presentado. Aplicado a la gestión del tiempo, sugiere que muchos de los obstáculos que se anticipan nunca terminan por materializarse, de modo que preocuparse por ellos supone un esfuerzo perdido, a veces material, pero sobre todo mental.

La idea se entronca con una tradición muy anterior, la del carpe diem, que anima a aprovechar el momento presente. Trasladada a la vida moderna, funciona como una advertencia contra el exceso de previsión nos paraliza más de lo que protege.

¿De dónde viene realmente este proverbio inglés?

En el mundo anglosajón existe un refrán que dice «we will cross that bridge when we come to it» («cruzaremos ese puente cuando lleguemos a él»), el cual es una excelente paráfrasis de «cuando lleguemos a ese río, cruzaremos ese puente».

Según Dictionary, el registro escrito más antiguo de esa variante aparece en el poema dramático La leyenda dorada (1851), del escritor estadounidense Henry Wadsworth Longfellow, que ya entonces lo catalogaba como «un proverbio antiguo y de excelente ingenio». Su origen último, reconoce la misma fuente, se ha perdido en el tiempo y no es posible precisar.

La frase en sí intenta demostrar el mismo mensaje sobre la toma de decisiones, centrado en actuar solo cuando el problema es real y no antes.

¿Cómo se aplica el proverbio en el día a día?

Llevada a la vida cotidiana, la idea puede servir como un antídoto contra la parálisis por ansiedad. Quien intenta prever todas las contingencias antes de dar un paso corre el riesgo de no avanzar nunca, mientras que quien afronta cada dificultad a su debido tiempo conserva la capacidad de adaptarse a lo que de verdad ocurre.

En el trabajo y en la gestión del tiempo, el consejo se traduce en priorizar lo urgente y real por encima de lo hipotético. Adelantar soluciones a problemas que quizá no lleguen consume una energía que rinde mucho más aplicada al presente.

Su fuerza está en la imagen del puente y el río, que convierte una idea abstracta sobre el tiempo en una escena fácil de recordar. Más allá de su origen incierto, el proverbio se mantiene vigente como consejo sobre la planificación y el control de la ansiedad ante el futuro, y por eso sigue repitiéndose siglos después de su primer registro.

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