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Ni se te ocurra usar esto para limpiar el parqué: el producto que todos usamos y que los expertos piden tirar a la basura de inmediato

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Hoy en día, es muy fácil encontrar en Internet todo tipo de remedios caseros que nos facilitan las tareas domésticas, como el truco del laurel para dejar el microondas impecable o el «método de la patata» para limpiar los cristales. En este contexto, el vinagre se presenta como uno de los mejores aliados; natural, ecológico y barato, tiene propiedades desinfectantes, desengrasantes y desodorizantes . Esto nos lleva a pensar que sirve para todo, pero los expertos advierten: limpiar el parqué con vinagre puede degradar el acabado protector del suelo.

Por una vez no pasa nada (aunque es mejor evitarlo), pero si lo hacemos con frecuencia, la madera, incluso si está sellada o barnizada, terminará sufriendo las consecuencias. La escena es habitual: un cubo con agua templada, un chorro de vinagre blanco y una fregona un poco escurrida. Esta mezcla deja el suelo muy brillante y un olor que solemos asociar con una limpieza en profundidad. Pero bajo esa apariencia de «solución milagrosa» se esconde un problema químico que deteriora la superficie del parqué.

¿Por qué no debes limpiar el parqué con vinagre?

El vinagre es, en esencia, ácido acético diluido. Aunque su concentración ronda entre el 4% y el 8%, es suficiente para alterar el acabado que protege la madera. La principal función de los selladores y barnices es actuar como una barrera protectora frente al desgaste diario y la humedad. Sin embargo, cuando se exponen constantemente a sustancias ácidas como el vinagre, esa capa se debilita, volviéndose más vulnerable y perdiendo brillo. Al principio el daño no se percibe, pero después de meses, comienzan a aparecer pequeñas decoloraciones y zonas mates. Asimismo, la madera adquiere una textura más áspera al tacto, e incluso el sellador se puede erosionar hasta el punto de dejar la madera expuesta.

Humedad: el segundo enemigo

El parqué está compuesto por piezas de madera natural o capas derivadas de madera prensada. Este material es higroscópico, es decir, absorbe y libera humedad según el ambiente. Cuando se friega con mucha agua, algo habitual al utilizar remedio caseros, la madera puede hincharse ligeramente. Si el proceso se repite una y otra vez, aparecen juntas abiertas, deformaciones o incluso abombamientos. En casos extremos, el suelo puede presentar ondulaciones permanentes. El vinagre no sólo no evita este problema, sino que puede agravarlo al degradar el acabado protector que actúa como escudo frente a la humedad.

El falso mito del ‘brillo natural’

Uno de los argumentos que más escuchamos en redes sociales a favor del vinagre en la limpieza del hogar es que deja el suelo muy brillante. Y realmente es así; justo después de fregar con este producto, el parqué suele tener un aspecto reluciente. Ahora bien, este efecto se debe a que elimina restos de suciedad o grasa, no a que proteja o nutra la madera. Por lo tanto, se trata de un efecto «engañoso», que da una falsa sensación de limpieza.

Qué recomiendan los expertos

La recomendación general es clara: utilizar productos específicamente formulados para suelos de madera. Estos limpiadores están diseñados con un pH neutro y componentes que respetan el acabado protector. Para el mantenimiento habitual, basta con:

  1. Aspirar una o dos veces por semana para eliminar polvo y partículas abrasivas.
  2. Usar una mopa ligeramente humedecida con agua y un limpiador neutro.
  3. Secar cualquier mancha lo más rápido posible
  4. En caso de manchas difíciles, lo ideal es recurrir a productos recomendados por profesionales.

¿Significa esto que no se puede usar nunca? Los expertos señalan que por limpiar alguna que otra vez el parqué con vinagre no pasa nada, siempre que este producto esté muy diluido, la fregona bien escurrida y el suelo se seque inmediatamente después. El problema surge con el uso frecuente y prolongado. En cualquier caso, la recomendación más prudente es evitarlo como método habitual.

Más allá del producto utilizado, el entorno también influye en el aspecto y la durabilidad del parqué. Los cambios bruscos de temperatura y la humedad ambiental pueden provocar dilataciones y contracciones en la madera. Si a estos factores se suma el debilitamiento químico del acabado por el uso de vinagre, el riesgo de deterioro aumenta.

Si has estado usando vinagre durante años, presta atención a las siguientes señales de alerta: pérdida de brillo en zonas de paso frecuente, aparición de manchas blanquecinas, superficie más rugosa o áspera, pequeñas separaciones entre lamas e hinchazón localizada.

En definitiva, el vinagre puede ser un gran aliado en muchas tareas del hogar, pero cuando se trata del parqué, los expertos son claros: mejor mantenerlo lejos del cubo de la fregona. La combinación de acidez y humedad puede debilitar el acabado protector y acortar la vida útil del suelo. A veces, lo más económico a corto plazo termina siendo lo más caro con el paso del tiempo. Y en el caso del parqué, la prevención es siempre la mejor estrategia.