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Ni limón ni perejil: el truco de la chef Marta Verona para hacer unas pechugas de pollo rápidas y sabrosas

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La chef y divulgadora nutricional Marta Verona nos enseña cómo transformar unas simples pechugas de pollo en un plato lleno de sabor con una salsa oriental. Su receta, con la naranja como protagonista, se ha hecho viral en redes sociales, demostrando que no se necesitan ingredientes difíciles de conseguir ni un gran dominio de la cocina para lograr un resultado sorprendente.

Sin lugar a dudas, la pechuga de pollo es uno de los cortes más habituales en todo el mundo, y casi siempre lo acompañamos de limón y perejil. Pero, ¿por qué no ir un paso más allá y apostar por una salsa que le de «vidilla» al plato? Aquí es donde entra en juego la receta compartida por Marta Verona, que mezcla el dulzor natural de la naranja con el toque salino de la soja y matices ligeramente ácidos y especiados.

La receta de pechugas de pollo de Marta Verona

@martaverona_Pechuga de pollo ¡a la naranja estilo oriental! 🥢 Las salsas le dan vidilla a la cocina, eso no tiene discusión jajajaja así que…si tenéis una pechuga de pollo en la nevera y no sabéis qué hacer con ella ¡esta receta es para vosotros! ◽️Ingredientes (para 2 personas): ▫️1 pechuga de pollo grande cortada en dados ▫️Para la salsa: ▫️El zumo de dos naranjas ▫️2 cucharadas soperas de salsa de soja ▫️1 cucharada sopera de vinagre (arroz o manzana) ▫️1 cucharadita de miel ▫️Jengibre y ajo en polvo al gusto ▫️1 cucharada sopera de maizena (puede ser harina normal) ◽️Elaboración: ▫️Doramos el pollo muy bien ▫️Mezclamos todos los ingredientes de la salsa y los vertemos sobre la sartén con el pollo, bien caliente ▫️Cocinamos unos 5 minutos hasta que espese ¡y listo!♬ original sound – ace

Para preparar esta receta de pechugas de pollo para dos personas necesitas una pechuga sortada en dados. Para la salsa, utiliza el zumo de dos naranjas, dos cucharadas soperas de salsa de soja, una cucharada sopera de vinagre (puede ser de arroz o de manzana), una cucharadita de miel, jengibre y ajo en polvo al gusto y una cucharada sopera de maizena, aunque también puedes sustituirla por harina normal. La elaboración de la receta no puede ser más simple:

  1. Doras el pollo muy bien.
  2. Mezcla todos los ingredientes de la salsa y vierte sobre la sartén con el pollo, bien caliente.
  3. Cocina unos 5 minutos hasta que espese, ¡y listo!

Una de las principales ventajas que ofrece esta receta es su versatilidad; puedes prepararla tanto para una cena rápida como para una comida con amigos. La naranja no sólo aporta acidez, sino también dulzor natural y un perfume que impregna la pechuga de pollo sin necesidad de dejarla marinando mucho tiempo. Ahora bien, el truco para lograr el resultado deseado está en el equilibrio, ya que la salsa combina distintos perfiles de sabor: dulce, salado y ácido, con un fondo especiado que aporta profundidad.

La clave está en dorar bien la carne antes de añadir la salsa. La chef recomienda sellar la superficie y potenciar el sabor mediante la caramelización natural. Después, se añade la salsa a la sartén y se cocina durante unos minutos a baja temperatura hasta que adquiere una textura ligeramente espesa que envuelve cada trozo de pollo.

Según Marta Verona, muchas veces el error al cocinar pechugas de pollo es no darle suficiente temperatura al inicio o excederse en la cocción final, lo que hace que se reseque. Con este método, el resultado es mucho más jugoso.

Más allá del sabor, la propuesta encaja con una alimentación saludable y equilibrada. La pechuga de pollo es una fuente destacada de proteínas de alto valor biológico y, cuando se consume sin piel sin piel, presenta un contenido moderado de grasa. Por su parte, la naranja aporta vitamina C y compuestos antioxidantes, mientras que las especias permiten intensificar el sabor sin necesidad de añadir grandes cantidades de sal.

Finalmente, la Fundación Española de Nutrición explica lo siguiente: «La carne de pollo tiene como componente mayoritario el agua, que representa aproximadamente el 70% de su composición. Le siguen las proteínas de alto valor biológico, gracias a su contenido en aminoácidos esenciales, lo que la convierte en una excelente fuente proteica dentro de una dieta equilibrada. Se considera una carne magra, especialmente cuando se consume sin piel, ya que en esta se concentra una parte importante de la grasa.

Por cada 100 gramos de porción comestible, el pollo aporta alrededor de 167 kcal, 20 gramos de proteínas y 9,7 gramos de grasa total, sin contener hidratos de carbono ni fibra. Además, proporciona minerales como fósforo, potasio, magnesio, hierro y zinc, siendo especialmente destacable su contenido en fósforo, que contribuye al mantenimiento normal de huesos y dientes. En cuanto a vitaminas, predominan las del grupo B, especialmente la niacina y la vitamina B6. Una ración de 200 gramos puede cubrir hasta el 73% de las ingestas recomendadas de niacina en hombres y el 97% en mujeres adultas con actividad física moderada».