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El mito de la calefacción encendida, desmentido por un ingeniero experto: «Es falso»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Durante los meses de invierno, la calefacción se convierte en uno de los principales gastos para las familias. En una época en la que cada céntimo cuenta, éstas buscan formas de ahorra, y una de las ideas más extendidas es que dejar la calefacción encendida permanentemente a baja temperatura reduce el consumo energético. Pero, ¿realmente esto es cierto?Jorge Morales de Labra, ingeniero industrial, asegura que no. «Es falso que dejar la calefacción encendida sirva para ahorrar», ha afirmado tajante en una entrevista a Cadena COPE.

Pero el experto no se refiere únicamente a aquellas situaciones en las que pasamos el día entero fuera de casa o nos vamos de vacaciones: «Es más, aunque uno se baje a comprar el pan y vuelva a los cinco minutos, merece la pena económicamente apagar la calefacción», señala. Y añade: «Mantener la vivienda caliente sin nadie dentro supone un gasto innecesario que no compensa el tiempo que se tarda en volver a alcanzar una temperatura agradable al regresar».

¿Es buena idea dejar la calefacción encendida al mínimo?

En la misma línea, la OCU explica lo siguiente: «Imagina que vives en un edificio de cierta antigüedad con un nivel de aislamiento intermedio y que la temperatura exterior es de 5 ºC. Si calientas tu casa a 21°C durante el día y bajas el termostato por la noche a 16°C durante 9 horas, ahorrarás un 8% en tu consumo de calefacción. La cantidad de energía necesaria para recuperar la temperatura establecida para el día es menor que la que gastarías teniéndola a 21 ºC toda la noche o cuando sales».

El concepto clave para entender esto es el de las pérdidas de calor. Una vivienda pierde calor a través de paredes, techos y ventanas, razón por la cual «mantener la casa caliente cuando no hay nadie es estar alimentando continuamente unas pérdidas de energía que no aprovecha nadie». Por lo tanto, es un falso mito la idea de que el pico de arranque de la caldera consuma más que una temperatura constante.

El consumo de calefacción con caldera de gas natural varía considerablemente según la zona climática, el tipo de vivienda y la estrategia de uso de la calefacción. En una vivienda mal aislada, por ejemplo, apagar la calefacción durante la noche y mantener 5 horas a 21 ºC con temperatura exterior de 0 ºC supone un consumo de 510 kWh en la zona B, 814 kWh en la zona C, 1.216 kWh en la zona D y 1.560 kWh en la zona E.

Si en lugar de apagar la calefacción se opta por bajar la temperatura a 16 ºC durante 10 horas y mantener 21 ºC durante 5 horas, el consumo aumenta a 1.402 kWh en la zona B, 2.239 kWh en la zona C, 3.343 kWh en la zona D y 4.290 kWh en la zona E. Por último, mantener la temperatura constante a 21 ºC durante 15 horas con temperaturas exteriores de 5 ºC de día y 0 ºC de noche eleva el consumo hasta 1.530 kWh en la zona B, 2.442 kWh en la zona C, 3.647 kWh en la zona D y 4.680 kWh en la zona E.

En el caso de una vivienda con aislamiento medio, apagar por la noche y mantener 5 horas a 21 ºC supone un consumo de 463 kWh en la zona B, 740 kWh en la zona C, 1.105 kWh en la zona D y 1.417 kWh en la zona E. Bajar la temperatura durante 10 horas a 16 ºC y mantener 21 ºC durante 5 horas incrementa el consumo a 1.274 kWh, 2.034 kWh, 3.038 kWh y 3.898 kWh, respectivamente, mientras que mantener la temperatura constante a 21 ºC durante 15 horas eleva el gasto a 1.390 kWh en zona B, 2.219 kWh en zona C, 3.314 kWh en zona D y 4.252 kWh en zona E.

Para una vivienda muy bien aislada, apagar por la noche reduce el consumo a 424 kWh en zona B, 676 kWh en zona C, 1.010 kWh en zona D y 1.296 kWh en zona E. La estrategia de bajar la temperatura durante la noche genera consumos de 1.165 kWh, 1.860 kWh, 2.778 kWh y 3.565 kWh, mientras que mantener la temperatura constante durante 15 horas eleva el consumo a 1.271 kWh, 2.029 kWh, 3.031 kWh y 3.889 kWh, con un sobrecoste respecto a la opción de apagar de noche de hasta un 64% y un sobrecoste respecto a la opción de bajar temperatura de un 8%.

La importancia del termostato

Por otro lado, Morales recomienda invertir en termostatos inteligentes. «Invirtamos por favor en termostatos inteligentes, que estamos ya en el siglo XXI, que lo puedes programar tranquilamente». Gracias al control inteligente, la calefacción se adapta al estilo de vida de las personas, ya que permite regular tanto horarios como estancias y temperaturas en cualquier momento y lugar a través del móvil. Por ejemplo, si alguien va a llegar a casa a las 19:00 horas, basta con programar el encendido de la calefacción a las 18:40 horas para que la casa esté caliente.

Si bien el experto reconoce que en su caso utiliza varios termostatos en casa, señala que no es necesario llegar a ese extremo. «Es verdad que yo soy un poco friki, pero no hace falta tener seis termostatos».