Curiosidades
Arquitectura

Máximo Caballero, arquitecto: «Una isla mal puesta puede arruinar tu cocina si no dejas esta distancia mínima»

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Poner una isla parece la solución estética perfecta para cualquier cocina, pero la realidad es que puede arruinar tu día a día si no dispones de los metros cuadrados reales necesarios para que sea funcional. El arquitecto Máximo Caballero ha creado un video donde advierte sobre esto a quienes proyectan su nueva vivienda sin tener en cuenta la ergonomía básica de su cocina.

El problema surge cuando priorizamos el diseño visual sobre el uso práctico y olvidamos que hay electrodomésticos que necesitan espacio para abrirse. Si ignoras la distancia mínima de seguridad, acabarás por detestar tu reforma en apenas dos días de uso. Hay una medida clave que separa el éxito del desastre y que muchos propietarios pasan por alto hasta que ya es tarde.

La medida exacta para tu isla en la cocina y evitar una reforma desastrosa

Aunque no lo creas, la respuesta para garantizar la comodidad y el uso correcto de este espacio en la cocina es matemática pura. Según explica el experto en su cuenta de TikTok, la distancia mínima de paso que debes dejar alrededor de la estructura central es de 1,20 metros.

Si tu vivienda no permite respetar este recorrido libre por los cuatro costados, la instalación no es viable y deberías descartarla de inmediato, según el arquitecto. La cifra no es arbitraria, sino el cálculo de una necesidad ergonómica que determina si vas a amar o aborrecer tu nueva estancia.

El arquitecto español insiste en que, si no calculas esta medida al milímetro, podrías arrepentirte más pronto que tarde.

El problema con las islas de cocina suele aparecer porque la gente se enamora del concepto visual sin pensar en la logística diaria que implica habitar esa casa.

¿Por qué hay que pensar en los electrodomésticos, según el arquitecto?

El motivo principal por el que necesitas ese metro y veinte centímetros de separación radica en los elementos que integran estos muebles. Una isla funcional casi siempre alberga electrodomésticos fundamentales. Por ejemplo, el lavavajillas suele ser el protagonista en estas distribuciones, especialmente si decidimos ubicar la zona de aguas y el fregadero en la parte central.

Debemos pensar también en la m ecánica de apertura de estos aparatos. La puerta de un lavavajillas abatible ocupa unos 90 centímetros cuando se abre por completo. Si el pasillo que queda entre la encimera central y el resto del mobiliario (donde suelen estar el frigorífico o las columnas de hornos) es estrecho, el choque está asegurado.

Máximo Caballero lo ilustra de forma muy gráfica al asegurar que, sin esa separación, te vas a «reventar las espinillas» cada vez que intentes cargar o sacar los platos.

Además del lavavajillas, hay que considerar la apertura simultánea de cajones, armarios y el tránsito de personas. En una cocina con mucho uso, es habitual que dos personas coincidan en el mismo punto. Si no respetas esa distancia mínima, el espacio se convierte en un embudo impracticable donde la tarea de cocinar deja de ser un placer.

El diseño de una isla debe empezar con su medida y no con los materiales

Existe una creencia errónea de que una buena reforma comienza con la elección de la piedra de la encimera o el color de los frentes de armario. Sin embargo, enseguida el arquitecto desmonta este mito. El verdadero diseño de calidad empieza en los centímetros que nadie suele medir; no está en los acabados superficiales.

Según Caballero, este es uno de los errores más comunes que el experto encuentra en sus proyectos de vivienda nueva. Los clientes llegan con la idea fija de poner una isla como las que ven en las exposiciones, sin considerar que esas dimensiones no siempre son trasladables a cualquier piso.

Aunque en el plano la distribución parezca correcta, la vivencia real del espacio requiere holgura. Prescindir de este elemento cuando no caben los 1,20 metros de paso recomendados es la decisión más inteligente. Forzar la instalación de una isla en un lugar angosto solo logrará arruinar la fluidez del hogar.