¿Les das las gracias a los conductores en un paso de peatones por dejarte cruzar? Los psicólogos han revelado lo que eso dice de ti
Los psicólogos afirman que este pequeño gesto puede decir más de ti de lo que piensas
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Ya seas de los que dan las gracias a los conductores que te dejan cruzar la calle o de los que pasas sin más, los psicólogos afirman que este pequeño gesto puede decir más de ti de lo que piensas, puede que seas una persona concienzuda, empática y amigable.
Es una acción muy cotidiana, un coche se detiene en un paso de cebra, dejando pasar a un peatón, y este saluda con la mano o asiente, en señal de agradecimiento, aunque no tenga que hacerlo, puesto que el vehículo ha hecho su deber de ceder el paso. Ese pequeño gesto, que alegra al conductor, puede determinar qué clase de persona eres.
Las personas con un gran nivel de amabilidad son capaces de ver a una persona que redujo su velocidad y esperó que pasaras, no solo un trozo de metal con ruedas. Para este tipo de personas que van al volante, este gesto significa algo, aunque solo hicieron su obligación, y por lo que los peatones se ven con necesidad de poner fin a ese ciclo y dar las gracias da esa sensación.
Por otro lado, las personas concienzudas acatan las normas no escritas igual que las escritas. Ellos saben que el coche tenía que parar, pero de estas consideran que la cortesía es primordial. Y estas son las mismas personas que sujetan la puerta del coche o casa más de lo necesario, dan las gracias al entrar en un restaurante…
Además, ser agradecido implica ponerse en los zapatos de los demás, situarse en el contexto por el que está pasando la otra persona. El conductor puede que tenga prisa o haya tenido un día difícil.
Por otro lado, hay quienes no dan las gracias a los conductores en los cruces peatonales. Sin embargo, esto no quiere decir que sean indiferentes. Los defensores estrictos de las normas ven la situación de otra manera: el coche tuvo que parar, así que no es necesario dar las gracias. Pero a veces, estas personas simplemente están sobrecargadas, cansadas o tienen otras cosas en mente.
A todo esto, cabe destacar que las personas que saludan en los cruces peatonales suelen ser conductores. Por ello, saben de primera mano lo que significa reducir la velocidad, ceder el paso y esperar. Y esta empatía los acompaña también como peatones. Además, según investigaciones, la mayoría de los conductores se sienten mejor al instante de que se les agradezca con ese gesto.
Puede que no te des cuenta, pero con cada pequeño gesto como este, demuestras más que cortesía. Pudiendo significar una cadena de amabilidad.
Asimismo, las investigaciones han llegado a la conclusión de que el contacto informal entre peatones y conductores reduce drásticamente la tensión en la carretera . Al agradecerle la espera a un conductor, este recibe una pequeña recompensa en forma de dopamina que ya más tarde inconscientemente, lo predispone a ceder el paso de nuevo. Al mismo tiempo que contribuyes a que la carretera sea más segura para todos los que te siguen. Y eso es algo que vale la pena.