Palo de la UE a los conductores: los coches nuevos tendrán que vigilar al conductor a partir de esta fecha
La industria del automóvil en Europa se prepara para un cambio estructural de gran calado. A partir del 7 de julio de 2026, la Unión Europea dará un paso clave dentro de su estrategia de seguridad vial «Visión Cero». Desde julio de 2024, los nuevos coches deben incluir sistemas de monitorización del conductor, así como una interfaz preparada para instalar un alcoholímetro. Ahora, a partir de julio de 2026, no se podrá matricular ningún vehículo en territorio comunitario si no cumple con todo el equipamiento de seguridad activa exigido por el Reglamento General de Seguridad.
Uno de los cambios más relevantes para el conductor será la obligatoriedad del sistema avanzado de detección de distracciones, el cual utiliza cámaras y sensores internos para analizar de forma continua la atención del conductor. Si detecta que el conductor aparta la vista de la carretera durante más de 3,5 segundos a velocidades superiores a 50 km/h, el vehículo emitirá avisos visuales y sonoros. Otra de las novedades clave que será obligatoria en 2026 es la preinstalación para los sistemas de bloqueo por alcohol, conocidos como «Alcolock». Con la implantación generalizada de estos sistemas, Bruselas estima que se podrían evitar unas 25.000 muertes y cerca de 140.000 heridos graves en la Unión Europea hasta 2038.
Las normas que deberán cumplir los coches nuevos
El 7 de julio de 2026 entrará en vigor la última fase del Reglamento UE 2019/2144, conocido como Reglamento General de Seguridad o GSR. En realidad, la mayoría de estas tecnologías ya son obligatorias desde el 7 de julio de 2024 para los vehículos de nueva homologación. Lo que cambia ahora es que finaliza el periodo de adaptación: a partir de esa fecha, ningún coche podrá matricularse en Europa, aunque derive de un modelo anterior, si no cumple íntegramente con todos los requisitos del reglamento.
Estos son los sistemas que ya deben incorporar los coches de nueva homologación desde el 7 de julio de 2024. En la práctica, la mayoría llevan tiempo integrándose de serie en los modelos europeos:
- Aviso de exceso de velocidad (ISA), que reconoce el límite de la vía mediante cámara o GPS y alerta al conductor si lo supera.
- Asistente de mantenimiento de carril (LKA), que corrige la trayectoria si el vehículo se desvía sin señalizar.
- Cámara o sensores de marcha atrás, para detectar obstáculos o personas detrás del coche.
- Registrador de datos de eventos (EDR), la conocida “caja negra”, que almacena información previa a un accidente.
- Interfaz para etilómetro antiarranque, una preinstalación que permite incorporar un sistema que impida arrancar si hay alcohol, cuando así lo exija la normativa o una orden judicial.
- Aviso de distracción y fatiga del conductor (DDAW), basado en el comportamiento y, en algunos casos, en cámaras interiores.
- Frenada automática de emergencia (AEB), con detección de peatones, ciclistas y otros vehículos.
Según el artículo 6.2 del Reglamento UE 2019/2144, «los asistentes de velocidad inteligentes cumplirán los siguientes requisitos mínimos: será posible indicar al conductor, mediante el control del acelerador o mediante información específica, adecuada y efectiva, que se ha superado el límite de velocidad aplicable; será posible desactivar el sistema; se podrá seguir proporcionando información sobre el límite de velocidad, y el asistente de velocidad inteligente se hallará en modo de funcionamiento normal cada vez que se active el interruptor principal de control del vehículo; la información específica y adecuada se basará en información sobre la limitación de velocidad obtenida mediante la observación de la señalización vial, basada en las señales de la infraestructura o los datos de mapas electrónicos, o en ambos, disponibles en el vehículo; no afectará a la posibilidad que tendrán los conductores de superar la velocidad del vehículo indicada por el sistema; sus objetivos de rendimiento se fijarán para evitar o reducir al mínimo el índice de error en condiciones reales de conducción».
La principal novedad técnica visible para turismos es la luz de freno adaptativa o ESS (Emergency Stop Signal), la cual parpadea en frenadas bruscas para avisar mejor al conductor que viene detrás, mejorando la seguridad. El sistema se activa automáticamente según la deceleración del vehículo y vuelve a su funcionamiento normal al finalizar la frenada. Junto a la luz de freno adaptatativa, se incorpora el registro de datos para vehículos pesados (camiones y autobuses), una obligación que hasta ahora se aplicaba principalmente a turismos.
Euro NCAP
Euro NCAP (Programa Europeo de Evaluación de Automóviles Nuevos) pone a prueba coches nuevos para evaluar su nivel de seguridad, no sólo en impactos, sino también en la conducción cotidiana. Asigna a cada modelo una puntuación por estrellas en función de la protección que ofrece a ocupantes, peatones y ciclistas, además de la eficacia de sus sistemas de asistencia a la conducción y su capacidad para responder ante situaciones de emergencia tras un accidente.
Las valoraciones de Euro NCAP se emplean de forma habitual como una referencia clave para los consumidores a la hora de escoger un vehículo, ya que ofrecen una evaluación independiente y objetiva del nivel de seguridad de los coches disponibles en el mercado europeo.
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