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¿Es legal colocar una barbacoa junto al muro que separa tu vivienda con la del vecino? La ley tiene la respuesta

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Blanca Espada

Con el buen tiempo, las barbacoas vuelven a estar presentes en muchos jardines. Es algo habitual cada verano y, en principio, inofensivo. Sin embargo, el problema llega cuando esa instalación se coloca demasiado cerca del vecino, especialmente pegada al muro que separa ambas viviendas. Ahí es cuando empiezan las dudas, las quejas y, en no pocos casos, los conflictos que acaban yendo más allá de una simple discusión.

Muchos propietarios entienden que, al tratarse de su vivienda, pueden instalar una barbacoa donde consideren oportuno. Y es cierto que, en términos generales, nadie prohíbe tener una barbacoa en el patio o el jardín, pero una cosa es eso y otra muy distinta es colocarla sin tener en cuenta los límites legales, sobre todo cuando puede afectar directamente a la finca colindante. El humo, los olores o incluso el calor que desprende son factores que no se pueden ignorar. Y para entender hasta dónde se puede llegar, hay que acudir a lo que dice la ley y, sobre todo, a cómo la han interpretado los tribunales. En este sentido, el portal especializado Mundojuridico.info recoge distintos casos reales que ayudan a aterrizar la norma. Y lo que muestran esas resoluciones no deja demasiado margen a la improvisación y es que la ubicación de la barbacoa sí importa, y mucho.

¿Es legal colocar una barbacoa junto al muro que separa tu vivienda con la del vecino?

El punto de partida está en el artículo 590 del Código Civil, que regula la distancia que deben respetar ciertas instalaciones cuando se colocan cerca de una pared ajena o medianera. Aunque el texto habla de elementos como hornos, chimeneas o fraguas, lo relevante no es tanto la lista concreta como el tipo de actividad que generan, especialmente cuando pueden resultar molestas o peligrosas.

Ahí es donde encajan las barbacoas. No aparecen mencionadas de forma expresa, pero comparten una característica evidente con esas instalaciones: producen humos, olores y, en determinados casos, pueden afectar al entorno inmediato. Por eso, desde un punto de vista jurídico, se consideran equiparables a esos supuestos y quedan sometidas a la misma lógica de distancias y precauciones. Esto tiene entonces una consecuencia bastante clara, aunque a veces no se tenga en cuenta ya que no se puede colocar una barbacoa pegada al muro medianero sin más. La ley exige que se respete una cierta distancia o que, al menos, se adopten medidas suficientes para evitar daños al vecino. Y si no hay una normativa municipal que fije esa distancia concreta, serán los tribunales los que acaben valorando si la instalación es adecuada o no.

Las sentencias que ya recogen este tipo de casos

Cuando se pasa del plano teórico al práctico, es donde realmente se ve cómo se aplica la norma. Y en ese terreno, dos sentencias recogidas por Mundojuridico.info dejan bastante claro el criterio que suelen seguir los tribunales en este tipo de conflictos.

En un caso analizado por la Audiencia Provincial de Madrid, los propietarios intentaron justificar la ubicación de su barbacoa alegando que habían tomado medidas para reducir el impacto: elevar la salida de humos y separarla unos centímetros del muro. Sin embargo, el tribunal consideró que eso no era suficiente. La clave no estaba en haber hecho algún ajuste, sino en si realmente se eliminaba el riesgo de molestias o daños al vecino. Y la conclusión fue que no, obligando a aumentar la distancia hasta un metro y medio.

Otro ejemplo, en este caso de la Audiencia Provincial de Pontevedra, refuerza aún más esa idea. El tribunal partió de algo bastante evidente: una barbacoa, por su propia naturaleza, genera humos y olores. No hace falta una prueba compleja para demostrarlo. A partir de ahí, entiende que este tipo de instalaciones pueden resultar molestas para la finca contigua si están demasiado cerca, lo que justifica que se les aplique el régimen de limitaciones previsto en la ley.

Instalarla sí, pero no en cualquier sitio

Con todo esto, la conclusión no es que las barbacoas estén prohibidas, ni mucho menos. Lo que queda claro es que no se pueden colocar sin tener en cuenta el entorno, y menos aún pegadas a un muro que separa dos propiedades. La ubicación es el elemento clave, y también lo es el impacto que pueda tener en el vecino.

A esto hay que añadir otro factor que a menudo pasa desapercibido: las ordenanzas municipales. En muchos municipios existen normas específicas que regulan este tipo de instalaciones, fijando distancias mínimas o condiciones concretas sobre la evacuación de humos. Y, en viviendas dentro de comunidades, tampoco se pueden olvidar los estatutos o normas internas, que pueden introducir limitaciones adicionales. Al final, más allá de lo que diga cada caso concreto, hay una idea que se repite en todas las resoluciones y es el derecho a disfrutar de la vivienda propia tiene un límite cuando empieza a afectar a la del vecino. Y en algo tan aparentemente sencillo como colocar una barbacoa, ese límite suele estar mucho más cerca de lo que parece.

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