Joaquín Sabina, cantautor, sobre Madrid: «Me siento más madrileño que el alcalde de Madrid, porque los que han nacido en Madrid no han podido soñarla»
Joaquín Sabina no nació en la capital, pero su obra define el alma de la ciudad mejor que cualquier documento de identidad. Desde su llegada definitiva en 1977, el cantautor de Úbeda construye una mitología urbana que mezcla la nocturnidad alevosa con el desamor profundo.
Su relación con Madrid trasciende lo geográfico para convertirse en un sentimiento compartido por millones de seguidores que encuentran en sus versos un refugio.
¿Por qué Joaquín Sabina afirma sentirse más madrileño que el propio alcalde?

La famosa declaración del artista resume una filosofía vital sobre la pertenencia y el arraigo. Sabina defiende que quienes llegan de fuera poseen una ventaja competitiva: la capacidad de imaginar la urbe antes de habitarla.
«Lo bueno es llegar con la boina y la maleta de cartón, ya los cinco minutos ser de Madrid», afirma el músico para explicar esa hospitalidad intrínseca de la ciudad.
Esta visión integradora convierte a la capital en un escenario donde «se cruzan los caminos» y donde el mar resulta inconcebible, pero el regreso es obligatorio para el fugitivo.
Tras su exilio en Londres, el joven músico se instaló en Madrid para frecuentar salas míticas como La Mandrágora. En aquel sótano, junto a Javier Krahe y Alberto Pérez, comenzó a moldear un estilo que hoy forma parte del patrimonio inmaterial de la ciudad.
El impacto de la discografía de Joaquín Sabina en la cultura de Madrid
La trayectoria del cantautor jiennense cuenta con hitos que su biografía oficial califica como capítulos esenciales de la música en castellano. Con diecisiete discos de estudio y más de diez millones de copias vendidas, Sabina ha universalizado la imagen de un Madrid canalla y poético.
En su trayectoria destacan álbumes como «Juez y parte» o «19 días y 500 noches» y trabajos hechos al alimón con Fito Páez y Joan Manuel Serrat.
Su influencia alcanza tal magnitud que incluso series audiovisuales analizan su figura bajo el título «Pongamos que hablo de Joaquín Sabina». El artista, que se define como un «irredento urbanita», ha logrado que sus letras trasciendan los escenarios.
No es extraño que el propio Sabina confiese preferir los numerosos bares que llevan el nombre de sus canciones antes que cualquier reconocimiento formal.
¿Qué premios ha recibido el cantautor por su trayectoria vinculada a la ciudad?
El reconocimiento institucional a Joaquín Sabina ha caminado en paralelo al aplauso del público. La ciudad otorgó a Sabina la Medalla de Oro de Madrid, una distinción que se une a la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y al Premio Grammy Latino a la Excelencia Musical.
A pesar de estos galardones, el creador mantiene su esencia de «cantautor de guardia», siempre atento a la realidad de la calle ya las ricas variantes del idioma español.
Incluso los momentos difíciles refuerzan su vínculo con el público local. Tras su caída en el Wizink Center en 2020, el interés por su estado de salud desbordó todas las previsiones.
El documental «Sintiéndolo mucho», dirigido por Fernando León de Aranoa, ofrece un retrato íntimo capturado a lo largo de trece años, permitiendo conocer al hombre tras el bombín.