La higuera: un árbol con dos frutos
¿Son dos los frutos de la higuera?
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Se suele hablar mucho de los frutos de la higuera. Lo cierto es que si es cierto que da el higo (de finales de verano) y la breva (del principio de la primavera), no son los verdaderos frutos de la higuera.
Tanto el higo como la breva son, más bien, flores internas, masculinas o femeninas, protegidas por una especie de piel. El higo cuenta con un único y diminuto orificio encargado de comunicarlo en el exterior, por el que pasan unas avispas pequeñas, las cuales lo polinizan en el interior. La parte carnosa y dulce es correspondiente a las flores, que después de fecundadas se hinchan y se convierten en carnosas.
Todo esto hace que el fruto de verdad de la higuera sean esas pequeñas pepitas que podemos encontrar dentro de las dos frutas. Por todo esto, el tipo de la higuera que vemos en España se denominan bíferas o reflorencientes.
¿Qué es la higuera?
La higuera es un árbol de porte bajo al que se le considera de las primeras plantas que fueron cultivadas por el hombre, ya que se han llegado a encontrar frutos fosilizados de hace 11.000 años en poblados neolíticos del correspondientes al Valle del Jordán.
Su importancia es grande, puesto que el secado de los frutos permitía consumirlo durante el año y consumirlo en las épocas donde hubiera menos recursos. Por todo esto, el árbol lo hemos podido ver en varias religiones y mitologías de la época.
En la antigua Roma, Rómulo y Remo se dice que fueron amamantados por la loba Luperca bajo una higuera y en la Biblia, también encontramos diferentes menciones al árbol.
En cuanto a lo taxonómico, la higuera es un árbol bajo que casi más parece un arbusto que un árbol. La corteza es de color gris y lisa. El tronco y las ramas tienen una flexibilidad importante.
En el interior se encuentra un jugo lechoso, irritante para la piel del ser humano, que se desprende cuando se corta o rompe alguna de las partes del árbol.
Las hojas fragantes son caducas y lobuladas profundamente. Su fruto está compuesto de una infrutescencia denominada sicono, donde están en el interior las flores unisexuales. Una vez madurado, el sicono se llamará higo.
Turquía es el primer país en la producción mundial de higos, doblando casi a Egipto, que se sitúa en el segundo puesto. En Europa son España y Portugal, por este orden, los productores más importantes.
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