Los expertos desmontan el mito de la ‘sangre dulce’: por qué los mosquitos pican más a unas personas que a otras
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Siempre hemos creído que los mosquitos pican más a quienes tienen la sangre dulce, pero se trata de un falso mito desmentido por la comunidad científica. En realidad, estos insectos no seleccionan a sus «víctimas» basándose en los niveles de azúcar en sangre, sino que lo hacen a partir de diversos estímulos. Entre los principales factores se encuentran el dióxido de carbono que liberamos al respirar y las sustancias presentes en el olor corporal. Uno de los primeros estudios sobre este tema se remonta a 1968. En aquella investigación, los científicos llevaron a cabo distintos experimentos que les permitieron concluir que los mosquitos muestran una especial atracción por el ácido láctico.
Este trabajo sirvió de base para otra investigación publicada en 1974. En este segundo estudio se analizaron distintas especies de mosquitos, como el mosquito tigre, conocido por su agresividad y capacidad de adaptación a entornos urbanos. . Los resultados sugirieron que estos mosquitos mostraban una mayor preferencia por las personas con grupo sanguíneo O, quienes tendrían una probabilidad significativamente más alta de recibir picaduras en comparación con otros grupos sanguíneos.
¿Los mosquitos pican más a quienes tienen la ‘sangre dulce’?
Los mosquitos pueden detectar el dióxido de carbono a más de 30 metros de distancia. La cantidad de CO₂ que cada persona expulsa puede variar en función de distintos factores, como el peso corporal, la temperatura del organismo o incluso el consumo de alcohol. En este contexto, una investigación publicada en el British Medical Journal en el año 2000 indicó que este grupo emite aproximadamente un 21 % más de dióxido de carbono que la media.
Por su parte, el Dr. Helge Kampen, jefe de laboratorio de Infectología del Instituto Friedrich Löffler y biólogo especializado en parasitología y entomología, explica lo siguiente, según recoge DW: «Lo de la «sangre dulce» y los mosquitos no es del todo cierto. Las exhalaciones corporales son diferentes, según la persona, y por eso son atractivas para diversos tipos de mosquitos. Pero hay un factor de alimentación que sí influye: el alcohol. Tras la ingesta de bebidas alcohólicas se modifican las emanaciones a través de la piel, y se vuelven más atractivas para los mosquitos».
Otro factor que puede influir es el grupo sanguíneo. Un estudio realizado en Japón en 2004 sugirió que estos insectos podrían mostrar una mayor preferencia por las personas con sangre de tipo O. Según los datos recogidos, quienes tienen este grupo sanguíneo tienen un 85% de probabilidades de atraer a los mosquitos, frente a un 45% en el resto de grupos sanguíneos.
«Los mosquitos eligen a sus víctimas por determinados elementos volátiles de nuestro olor corporal como dióxido de carbono, acetona, ácido láctico y amoníaco, entre otros. Estos compuestos son producidos sobre todo por nuestra microbiota, es decir, que son sintetizados por las bacterias presentes en nuestra piel. Así que el hecho de que resultemos o no atractivxs para las mosquitas dependerá en parte de nuestra microbiota. Y tenemos más de 1000 especies diferentes sólo en nuestra piel, sumado a la exposición continua al exterior. Por otro lado, parece ser que la genética podría jugar también un papel, con la presencia de determinados alelos HLA que les atraen más», concluye la Dra. Begoña Ruiz Núñez, de Healthy Institute.
La prevención es clave
En casa, se recomienda mantener las luces apagadas cuando las ventanas estén abiertas, ya que los mosquitos y otros insectos suelen sentirse atraídos por la iluminación. También es aconsejable instalar mosquiteras de malla fina en ventanas y puertas que den acceso a jardines, patios u otras zonas exteriores, especialmente si la vivienda se encuentra cerca de zonas con abundante vegetación.
Mientras, en terrazas y jardines, conviene evitar el riego excesivo para impedir la acumulación de agua en macetas, jardineras u otros recipientes. También es importante evitar la acumulación de agua en objetos como cubos, neumáticos al aire libre o lonas. Asimismo, se deben mantener y desinfectar correctamente las piscinas.
En salidas a la calle, es aconsejable evitar la exposición sin protección en las horas en las que los mosquitos son más activos, normalmente al amanecer y al atardecer. Lo mejor utilizar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, como prendas de manga larga, pantalones y calcetines, evitando en lo posible los colores oscuros o llamativos, ya que pueden resultar más atractivos para estos insectos. Asimismo, conviene evitar el uso de colonias dulces, jabones perfumados o productos cosméticos con fragancias intensas, ya que estos aromas pueden atraer a estos insectos.
Finalmente, es recomendable utilizar repelentes de insectos registrados por la Environmental Protection Agency, que contienen ingredientes activos cuya eficacia y seguridad han sido evaluadas cuando se utilizan siguiendo las instrucciones del fabricante. Entre los principios activos más comunes se encuentran el DEET, la picaridina (también conocida como KBR 3023 o icaridina fuera de Estados Unidos), el IR3535, el aceite de eucalipto de limón (OLE), el para-mentano-diol (PMD) y la 2-undecanona, de origen vegetal.