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Cómo construir un iglú

un iglú
Aprende cómo construir un iglú

Descubre cómo se levanta este conocido refugio inuit

El iglú es el refugio tradicional de los inuit del Ártico en Canadá y Groenlandia. Está hecho de bloques de hielo, tiene una forma de domo o cúpula y se utiliza de forma temporal, al salir de casa, o como morada permanente.

Se construye con nieve en la época en que puede ser fácilmente compactada, lo que permite que esta estructura sea muy resistente y adecuada para vivir en ella.

Cómo construir un iglú según el méotodo tradicional de los inuit

El iglú se construye con bloques de nieve, que se compacta formando una cuña, es decir, uno de los extremos tiene más  grosor que el otro. De esta forma los bloques se van apilando y se sujetan unos a otros, formando una espiral ascendente.

No se requiere más que nieve para fabricar el iglú, además de las herramientas para cortar y compactar la nieve. Tradicionalmente se utiliza un cuchillo similar a una sierra de carpintero.

El resultado luego de finalizado el iglú no es una forma esférica, sino ovalada, como un huevo. Pero también puede construirse un iglú más grande construyendo paredes en vertical y luego construyendo la cúpula.

La entrada al iglú es un pequeño pasillo que se construye más bajo que el nivel del lugar, lo cual permite bloquear la entrada del frío en la vivienda. Asimismo, se suele construir una zona del iglú más alta, la cual es de descanso, pues es la zona más cálida.

La mejor nieve para construir el iglú es la de las zonas sin árboles, donde el viento sopla constantemente y la nieve se encuentra compacta, lo que permite que se puedan cortar los bloques.

Una vez que se ha construido este refugio de nieve, los inuits suelen prender lámparas dentro que derriten la nieve, formando una capa líquida que se vuelve a congelar, otorgándole mayor resistencia al refugio.

Si han quedado huecos, estos se tapan con nieve y mediante el mismo proceso el iglú se mantiene totalmente cerrado y a una temperatura agradable, pues la nieve es un buen aislante térmico y con una pequeña fuente de calor interior es suficiente.

Incluso con el calor corporal se puede calefaccionar el iglú para hacer una gran diferencia con la temperatura del exterior. La temperatura interior puede oscilar entre los -7 y los 16 ºC. En Groenlandia, suelen cubrir los iglús con pieles, lo cual puede aumentar la temperatura del interior hasta los 20 ºC.

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