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Camilo José Cela, Premio Nobel de Literatura: «Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen»

Camilo José Cela
Blanca Espada

Muchos son los escritores que conforman nuestra literatura, pero cierto es que no todos consiguen que se recuerden sus frases tantos años después de morir. Con Camilo José Cela pasa algo curioso y es que puede que mucha gente tal vez no haya leído algunos de sus libros más famosos como La colmena o La familia de Pascual Duarte pero sí que reconocen perfectamente alguna de sus reflexiones, su tono irónico o incluso aquellas respuestas tan peculiares que soltaba en entrevistas y programas de televisión.

Y es que Camilo José Cela fue mucho más que un novelista premiado. Tenía una manera muy particular de observar el mundo y de contarlo, a veces con dureza, otras con sarcasmo y muchas veces sin preocuparse demasiado por caer bien. Por eso terminó convirtiéndose en una figura tan conocida dentro de la literatura española como fuera de ella. Y entre todas las frases que dejó, hay una que sigue apareciendo constantemente cuando se habla de él: «Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen».

«Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen»

Cela pronunció esa frase hace años, pero todavía hoy sigue teniendo fuerza. En pocas palabras resumía una idea que repetía bastante a menudo y es que hay personas que intentan cambiar las cosas y otras que simplemente viven dejándose llevar por lo que ocurre alrededor.

No podemos pensar que hablara únicamente de política ni de personajes históricos. En realidad, la frase también tiene mucho que ver con la actitud cotidiana, con la forma de enfrentarse a la vida o de asumir los problemas. Para Cela, parece que quedarse quieto y limitarse a mirar nunca fue suficiente. Y probablemente esa manera de pensar explica bastante bien cómo fue él mismo. Nunca encajó del todo en el perfil de escritor discreto o reservado. Le gustaba provocar, discutir, responder con ironía y decir cosas que sabía perfectamente que iban a generar reacción. A veces caía bien, otras no tanto, pero casi nadie permanecía indiferente después de escucharlo hablar.

Quién fue Camilo José Cela

Cuando Camilo José Cela publicó La familia de Pascual Duarte en los años 40, muchos entendieron enseguida que no estaban delante de un escritor cualquiera. Su forma de narrar era seca, dura por momentos y bastante distinta a la de otros autores de la época. Después llegarían títulos como La colmena o Viaje a la Alcarria, obras que terminaron colocándolo entre los nombres más importantes de la literatura española del siglo XX.

Camilo José Cela nació en 1916 en Iria Flavia, un pequeño pueblo gallego de A Coruña, aunque buena parte de su vida estuvo muy ligada a Madrid. Allí desarrolló gran parte de su carrera literaria y también esa imagen pública tan particular que acabó acompañándolo siempre. El reconocimiento más importante le llegó en 1989, cuando recibió el Premio Nobel de Literatura a los 73 años. Para entonces ya era una figura enormemente conocida dentro y fuera de España, no sólo por sus novelas, también por su manera de hablar, por sus artículos y por una personalidad que rara vez dejaba indiferente a alguien.

Un escritor laureado y un personaje también destacado

Cela tenía algo que hoy cuesta bastante encontrar y es que era capaz de generar conversación incluso entre personas que nunca habían leído uno de sus libros. Bastaba verlo en una entrevista o escucharlo responder una pregunta para que acabara soltando una frase inesperada, una ironía o alguna salida de tono que terminaba recorriendo periódicos y programas de televisión. A veces resultaba brillante y otras directamente incómodo, pero precisamente esa mezcla fue la que terminó convirtiéndolo en uno de los personajes culturales más reconocibles de España durante décadas. Tenía fama de orgulloso, provocador y bastante imprevisible, algo que alimentó todavía más su figura pública.

Y aun así, más allá de las polémicas o del personaje televisivo, casi todo el mundo coincidía en algo y es que Camilo José Cela había dejado algunas de las páginas más importantes de la literatura española contemporánea.

Otras frases famosas de Camilo José Cela

Además de la mencionada, Cela tiene otras muchas frases que bien merece la pena recordar:

  • «No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, porque no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo».
  • «Lo malo de los que se creen en posesión de la verdad es que cuando tienen que demostrarlo no aciertan ni una».
  • «Un carallo a tiempo es una victoria dialéctica».
  • «La más noble función de un escritor es dar testimonio, como acta notarial y como fiel cronista, del tiempo que le ha tocado vivir».
  • «El nacionalista cree que el lugar donde nació es el mejor lugar del mundo; y eso no es cierto. El patriota cree que el lugar donde nació se merece todo el amor del mundo; y eso sí es cierto».
  • «Pensar en viejo me abruma y, sin embargo, pensar en joven, en sano y arrogante joven, me parece tan insípido…».
  • «La historia tiene ya el número de páginas suficientes para enseñarnos dos cosas: que jamás los poderosos coincidieron con los mejores».
  • «La muerte es dulce; pero su antesala, cruel».
  • «La filosofía del vagabundo se apoya en la no necesidad de nada y el buen talante de aceptarla sin queja alguna».
  • «En ocasiones pienso que el premio de quienes escribimos duerme, tímido y virginal, en el confuso corazón del lector más lejano».

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