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Calderón de la Barca, escritor del Siglo XVII: «Yo salí de Granada, y vine a ver la gran villa de Madrid, esta nueva Babilonia, donde verás confundir en variedades y lenguas el ingenio más sutil»

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

La imagen de Madrid como una «nueva Babilonia» pertenece a Pedro Calderón de la Barca, uno de los grandes autores del Siglo de Oro español. En estos versos, una voz que dice haber salido de Granada llega a la capital, y la describe como un lugar donde se confunden lenguas, gentes e ingenios de toda clase.

La comparación con Babilonia realza el asombro ante una ciudad populosa y variada. En apenas unas líneas, el texto habla del carácter cosmopolita de la capital del imperio español en pleno siglo XVII, un lugar donde el recién llegado se topaba con una mezcla abrumadora, pero de la cual era imposible apartar los ojod.

¿Qué significa la frase de Calderón de la Barca sobre Madrid?

La cita retrata Madrid como una capital deslumbrante y desbordante. «Yo salí de Granada, y vine a ver la gran villa de Madrid, esta nueva Babilonia, donde verás confundir en variedades y lenguas el ingenio más sutil», reza el texto atribuido a Calderón de la Barca. La voz que habla ha dejado Granada para descubrir una ciudad enorme y diversa.

La alusión a Babilonia remite a la confusión de lenguas, la vieja imagen de una urbe grande y populosa donde se cruzan pueblos y hablas distintas. Aplicada a Madrid, la metáfora hace hincapié en la variedad de personas que atraía la capital y la agudeza, el «ingenio más sutil», que se daba cita en ella.

La frase circula atribuida a Calderón de la Barca en distintas recopilaciones de citas literarias sobre la ciudad. Su difusión posterior la ha convertido en una de las descripciones más repetidas del Madrid del Siglo de Oro.

¿Quién fue Calderón de la Barca?

Pedro Calderón de la Barca nació en Madrid en 1600 y murió en la misma ciudad en 1681. Está considerado uno de los grandes dramaturgos del Siglo de Oro español y vivió bajo tres reinados, los de Felipe III, Felipe IV y Carlos II, según el Instituto Cervantes.

Se formó en colegios jesuitas y en la universidad, tuvo experiencia militar y ejerció como dramaturgo de palacio durante el reinado de Felipe IV. En 1651 se ordenó sacerdote, un giro tras el cual disminuyó su producción de teatro profano para los corrales de comedias.

Escribió algunas de las obras cumbre del teatro español, como La vida es sueño, El alcalde de Zalamea, El médico de su honra o La dama duende. Después de ordenarse, Calderón de la Barca se concentró en el teatro mitológico cortesano y en los autos sacramentales para la festividad del Corpus.

El Madrid del Siglo de Oro que Calderón de la Barca llamó «nueva Babilonia»

La villa que inspiró la comparación era la capital de una monarquía que se extendía por Europa y América. A lo largo del siglo XVII, Madrid creció como sede de la corte y atrajo a funcionarios, comerciantes, aristócratas, soldados y buscavidas de orígenes muy distintos.

Esa mixtura de personas y lenguas es lo que recoge la frase. La capital aparece como un escenario de mezcla y contraste, capaz de reunir el «ingenio» y, al mismo tiempo, de desorientar a quien llegaba de una ciudad más pequeña como Granada.

La estampa de Calderón de la Barca mantuvo vigencia porque Madrid siguió siendo un lugar de acogida y cruce de caminos.