Curiosidades
Café

Café en casa: trucos para hacerlo perfecto

El café en casa puede ser una delicia si sabemos cómo hacerlo correctamente. Elegir el café adecuado y saber prepararlo correctamente te permitirá hacer un café perfecto.

¿Sabes cómo hacer un buen café en casa? Si tienes una cafetera con infinidad de funciones y además, de cápsula, es posible que puedas saborear el gusto de un gran café, pero en el caso de tener la llamada «cafetera italiana» o también «cafetera Moka» o «Oroley», es posible con que te encuentres que a veces el café no tiene ni el gusto y tampoco la intensidad que deseas. Veamos a continuación, algunos trucos que te servirán para hacer el café perfecto.

Café en casa: trucos para hacerlo perfecto

El café se ha convertido en una de las bebidas más consumidas en todo el mundo. Solo en España se consumen más de 4,5 kilos al año y por persona (estando nuestro país en el puesto 19 del ránking de países que más café beben y superando a otros como Estados Unidos), de modo que siendo este un país «cafetero» y con un 63% de la población que dice tomarlo cada mañana, son muchos los que apreciarán poder tomar un café perfecto antes de comenzar su día.

Pero para hacer el café perfecto no es necesario tener una de esas cafeteras que lo hacen todo y que incluso tienen funciones como la de hacer un buen capuccino, sino que basta una sencilla cafetera italiana, y la elección de un buen café, además de los sencillos trucos que a continuación, os enumeramos:

La elección del café

Como hemos mencionado, una de las claves a la hora de hacer un café perfecto, será la elección del café. Conformarte con el primer café que veas en el supermercado te alejará de disfrutar de un buen café.

Lo primero de todo es elegir el sabor, que varía de persona a persona, de modo que será bueno probar las distintas fragancias o sabores disponibles: tenemos la variante Robusta o  la Arábica, y estas dos son solo algunas de las más populares. Para entender el sabor que preferimos ciertamente lleva tiempo y muchas pruebas, hay quienes lo prefieren con más cuerpo, otros más ligero y así sucesivamente. Te podemos decir que, por ejemplo, la variedad Arábica es la que contiene menos dosis de cafeína, mientras que la Robusta es más fuerte y tiene un sabor más amargo.

Luego tenemos la variedad Racemosa que es bastante rara de encontrar, y también la Mauritiana que se identifica como una de las variedades más fragantes.

Otro punto muy importante sin duda se refiere a la molienda, ya que el aroma y sabor del café recién molido no es igual en comparación con el de los granos. Un café molido al momento es capaz de garantizar un café elaborado de manera artesanal, esto sucede porque el café alcanza su sabor más alto y bien definido a través del tueste y solo si se mantiene intacto puede mantener su aroma inconfundible. Molerlo en casa será una de las mejores opciones de obtener un buen café cada mañana, pero claro a veces vamos con prisas y no tenemos tiempo (ni ganas) de moler café, de modo que se ha popularizado más comprar el café ya molido, del que entonces deberemos saber cómo guardarlo correctamente.

El café molido viene en paquetes que lo contienen están envasados ​​al vacío y por tanto evitan la entrada de aire. Pero en el momento en que lo llevamos a casa y lo abrimos entra aire y es muy importante almacenarlo de inmediato para que no coja más aire. De este modo, lo ideal es ponerlo en la nevera, en un frasco de vidrio herméticamente cerrado. También lo podemos tener en un lugar fresco libre de cambios de temperatura y consistencia del aire sin olvidarnos de guardarlo en un recipiente hermético.

En el caso de ser de las personas que todavía muele el café en casa, ten siempre cuidado de no molerlo demasiado fino. De hecho, el truco está en poder mantener una consistencia granulada del café para que aporte todavía más sabor.

Preparación del café

Vayamos y veamos todo sobre las distintas etapas de la preparación del café . Si vivimos en una zona donde el agua que sale del grifo lleva un alto nivel de cloro, debemos evitar utilizarla para la preparación de la cafetera. Nuestro objetivo es siempre utilizar, para el éxito de un buen café, agua de bajo contenido mineral con un residuo fijo que no sea ni demasiado alto ni demasiado bajo.