Jardinería

Ángel Illescas, experto en plantas: «Para que tu geranio estalle de flores en primavera debes nutrirlo cada 15 días»

Geranio
Ángel Illescas y sus geranios. Foto: @angelillescasnombela en TikTok.
  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

El geranio es una de las plantas de flor más habituales en exteriores gracias a que muchos valoran su capacidad para adaptarse a balcones, ventanas y terrazas. Quienes la poseen anhelan que rebose de flores, pero no es fácil. Para mantener un geranio sano y con capacidad de producir nuevas flores, el manejo de la nutrición resulta determinante.

Ángel Illescas, conocido en redes sociales por compartir consejos de jardinería, ha insistido en varias ocasiones en una idea central: sin un plan de abonado regular, el geranio pierde fuerza y reduce su floración. A partir de esa premisa, también entran en juego otros factores como la retirada correcta de las flores pasadas y la prevención de plagas.

La nutrición del geranio, la base para mantener la floración según Illescas

Cuando se busca que el geranio mantenga flores durante meses, el primer punto no es estético, sino nutricional. Illescas explica en un TikTok que la alimentación de la planta debe ser constante, sobre todo cuando está en maceta, donde los nutrientes del sustrato se agotan antes.

El productor señala que en maceta suele funcionar bien el abono líquido, aplicado una vez por semana o, como mínimo, cada quince días. Esta frecuencia permite sostener el ritmo de crecimiento y dar a la planta recursos para seguir emitiendo brotes y flores.

También puede utilizarse abono granulado, aunque cabe aclarar que en recipientes pequeños el formato líquido facilita un control más preciso.

Además del formato, importa la composición. Para que el geranio crezca con equilibrio, conviene optar por fertilizantes con una proporción adecuada de nitrógeno, fósforo y potasio.

Ahora que se acerca primavera, cuando la planta reactiva su desarrollo, puede encajar un abono equilibrado. En la etapa de floración, en cambio, gana peso el potasio, ya que interviene en la formación y mantenimiento de las flores.

Otro aspecto clave es la dosis. Illescas recuerda que cada fabricante indica en el envase la cantidad adecuada según los litros de agua o el tipo de planta. Respetar esa referencia evita errores frecuentes, como sobrefertilizar. Un exceso de abono no acelera la floración del geranio: puede saturar el sustrato, afectar a las raíces y generar el efecto contrario al buscado.

Cómo organizar el abonado del geranio según la época del año

No todos los meses exigen el mismo nivel de nutrición. El geranio tiene una actividad más intensa en primavera y verano, que es cuando necesita un aporte más regular. Durante ese periodo, lo habitual es mantener fertilización cada siete o quince días si se usa un producto líquido, mientras que los granulados de liberación lenta suelen espaciarse más.

Con la llegada del otoño, la frecuencia puede reducirse. La planta empieza a ralentizar su crecimiento y ya no consume nutrientes al mismo ritmo.

En invierno, especialmente en zonas frías o cuando el geranio entra en reposo, lo razonable es frenar el abonado o incluso suspenderlo temporalmente. Forzar la nutrición en una fase de menor actividad puede debilitar la planta en lugar de reforzarla.

También conviene evitar aplicar fertilizante líquido sobre tierra completamente seca. Ese error puede provocar daños en las raíces. Lo recomendable es humedecer antes el sustrato con un riego ligero y, después, aportar el abono disuelto en agua. Es una medida simple que mejora la absorción y reduce el riesgo de quemaduras.

Si aparecen hojas amarillentas con nervios verdes, puede tratarse de una carencia de hierro. En esos casos, un aporte de quelatos puede corregir la clorosis. No sustituye al fertilizante habitual, pero sí ayuda a mantener el geranio en condiciones para seguir creciendo sin perder vigor.

El truco con las flores marchitas que ayuda a esta planta a seguir brotando

Una vez cubierta la parte nutricional, el siguiente paso en el mantenimiento del geranio es la retirada de las flores pasadas. Illescas insiste en que este gesto no debe hacerse de cualquier manera. Cortar solo la parte superior marchita deja un resto que acaba secándose y puede dar problemas.

La forma correcta consiste en retirar toda la vara floral desde la base, con la mano, sin necesidad de tijeras en la mayoría de los casos. Al eliminar por completo ese tallo, la planta no destina recursos a una estructura que ya ha terminado su ciclo y puede concentrarse en emitir nuevos brotes.

La poda del geranio, repetido con regularidad, evita la acumulación de partes secas. En plantas de exterior, sometidas a viento, lluvia o cambios de temperatura, mantener limpia la mata ayuda a reducir focos de deterioro.

Plagas, resistencia y otros cuidados

El tercer pilar que menciona Illescas es la prevención frente al llamado taladro o mariposa del geranio, una de las plagas más problemáticas para esta especie. Se trata de un insecto que deposita huevos y cuyas larvas penetran en los tallos, dañando la planta desde dentro.

Para limitar su impacto, la clave vuelve a ser la constancia. Existen soluciones como el jabón potásico, productos biológicos como Bacillus thuringiensis o tratamientos más intensos en casos concretos. Lo importante es mantener un seguimiento periódico, sobre todo en los meses de mayor actividad de la plaga.

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