Cultura

La compañía de Harvey Weinstein se declara en bancarrota y sus empleados irán a la calle

Repleta de deudas y blanco de decenas de demandas judiciales, The Weinstein Company (TWC), la productora fundada por Harvey Weinstein y su hermano Robert, afirmó que no tiene «más remedio» que declararse en bancarrota tras el colapso de negociaciones para la venta de la compañía a un grupo de inversores.

La compañía cayó en picado desde que empezaron a conocerse en octubre las denuncias de acoso sexual, abuso e incluso violación de más de un centenar de mujeres contra Weinstein, cuyas películas recibieron más de 300 nominaciones al Oscar y 81 estatuillas.

TWC dijo que fracasó en alcanzar un acuerdo con el consorcio liderado por Maria Contreras Sweet, una ex funcionaria del gobierno de Barack Obama, por un supuesto monto de 500 millones de dólares.

Las denuncias de abuso sexual contra Weinstein desataron una avalancha de acusaciones en varios sectores.

Escándalo sexual

Jennifer Lawrence, de 27 años, una de las actrices más conocidas de Estados Unidos, dijo el domingo que cuando se enteró de las acusaciones contra Weinstein «quería matarlo».

«La manera en que destruyó la vida de tantas mujeres. Quiero verlo en la cárcel», dijo al canal de televisión CBS.

Lawrence trabajó con Weinstein y dijo no obstante que éste «nunca fue inapropiado» con ella.

Cualquier paso hacia la bancarrota arrojará más dudas sobre la suerte de varias películas finalizadas que están en un cajón y aún no tienen fecha de difusión, por ejemplo el drama histórico ‘The current war’, con Benedict Cumberbatch como Thomas Edison o ‘The war with grandpa’, una comedia con Robert De Niro.

La compañía también estaba con muchos proyectos en etapas anteriores de finalización, el más notorio uno de Quentin Tarantino sobre la familia Manson aún sin título, y ‘The senator’s wife’, una película que según Weinstein confrontaría al poderoso lobby de las armas de fuego, con la actuación de Meryl Streep.

Weinstein fue despedido del cargo de director de la compañía tras el estallido del escándalo, y luego renunció al directorio.

Este hombre casado, padre de cinco hijos, es investigado por la policía de Estados Unidos y Gran Bretaña, pero no ha sido acusado de ningún delito. Asegura que todas sus relaciones fueron consensuadas y supuestamente está bajo tratamiento por adicción sexual.