Comunidad Valenciana
INFRAESTRUCTURAS

Ximo Puig gastó 7 millones en comprar dos ruinosos edificios de Correos al íntimo amigo de Sánchez imputado por la cloaca del PSOE

La ruinosa compra de Ximo Puig en Gandía: el edificio de Correos tuvo que ser vallado por la caída de cascotes

En el edificio de Correos de Gandía adquirido por Ximo Puig habitaban cuatro religiosos

La rehabilitación del edificio de Correos en Castellón adquirido por Ximo Puig cuesta 3,17 millones y fue adquirido por 2,65

El socialista Ximo Puig destinó en su etapa al frente de la Generalitat Valenciana un total de 35,2 millones de euros a la compra de cinco edificios de Correos, cuando lo dirigía Juan Manuel Serrano, el último imputado en el caso de las cloacas del PSOE. Ximo Puig ejecutó esas compras con fondos inicialmente destinados al denominado Pla Edificant. Es decir, al plan para construir nuevas infraestructuras educativas en la autonomía. La compra de dos de esos cinco edificios ha terminado por resultar una auténtica ruina para las arcas públicas valencianas. Uno, el de Castellón, ha necesitado unas obras de rehabilitación que han supuesto para el actual gobierno de Juanfran Pérez Llorca un coste de 3,17 millones de euros. Otro, el de Gandía, necesita otra importante inversión sólo para sanear su fachada, pero su estado es ruinoso. Este último, el Gobierno de Ximo Puig, lo adquirió con inquilinos dentro. En concreto, cuatro religiosos.

Juan Manuel Serrano presidió Correos entre los años 2018 y 2023. En esos años, Correos acumuló unas pérdidas superiores a los 1.000 millones de euros. Un modo de sanear esas cuentas consistió en la venta de patrimonio inmobiliario de la sociedad estatal de Correos. De ese patrimonio, la Generalitat Valenciana adquirió cinco inmuebles en la Comunidad Valenciana con Ximo Puig al frente. 

En concreto, uno fue el Palacio de Comunicaciones de Valencia, comprado por un importe de 23,9 millones de euros en enero de 2022. Y que sirvió al propio Ximo Puig de balcón para que sus invitados VIP viesen las mascletás de las Fallas, dada su privilegiada ubicación en la plaza del Ayuntamiento de Valencia.

Ese mismo año, la Generalitat, presidida por Ximo Puig, adquirió también el edificio de Correos de Elche, con un coste de 2,76 millones de euros. Y, también en 2022, la propia Generalitat adquirió el edificio de Correos de Castellón, cuyo precio ascendió a 2,65 millones de euros.

Ya en 2023, la Generalitat, siempre dirigida por Ximo Puig, adquirió el edificio de Correos de Alicante por 4,9 millones de euros, donde el entonces presidente de la Generalitat se hizo construir un despacho de 93 metros cuadrados. El edificio de Correos de Gandía fue adquirido por 1,02 millones de euros. Con la particularidad de que su estado era ruinoso y tenía supuestos inquilinos dentro.

El dinero de todas las adquisiciones, según las fuentes consultadas por OKDIARIO, salió del Pla Edificant. Es decir, de fondos de la Consellería de Educación, dirigida entonces por Compromís. En cifras absolutas, el gasto se elevó un total de 35,2 millones de euros; inicialmente destinados a la construcción de nuevos centros educativos, fueron destinados a comprar edificios de Correos para sanear sus cuentas.

En dos de ellos, hasta la fecha, aquella compra de Ximo Puig ha necesitado de un sobreesfuerzo económico. Uno, el edificio de Correos de Castellón. Ubicado en la céntrica plaza de Tetuán. En cifras absolutas, sumadas la adquisición y el coste de la rehabilitación, la inversión ha sido de más de 5,8 millones de euros, con la particularidad de que las obras han costado más que el propio edificio. En concreto, 3,17 millones de euros frente a los 2,65 millones de la compra.

La rehabilitación era imprescindible para dotar a la infraestructura de unas instalaciones modernas, eficientes y adaptadas a las necesidades actuales de la Administración. El inmueble, de 2.572 metros cuadrados de superficie construida, está compuesto por tres plantas, un sótano y una cubierta transitable.

En el caso del edificio de Gandía, cuyo coste fue de 1,02 millones de euros, la Generalitat ha detectado diversas patologías estructurales, que llevaron a analizar las distintas alternativas de intervención. En concreto, el pasado 17 de abril de este año 2026, el desprendimiento de cascotes obliga a efectuar diversas obras de saneamiento en la fachada. El 20 del mismo mes fue vallado. Y el Ayuntamiento puso en marcha un informe para declarar la ruina inminente.

Se da la circunstancia de que en el interior del edificio habitaban cuatro religiosos del Santuario del Beato Andrés Hibernón, también en Gandía, junto a dos jóvenes supuestos parientes de uno de ellos. Los religiosos, según las fuentes consultadas, no tenían papel alguno que los situase como legales inquilinos en el inmueble. Finalmente, fueron reubicados por el Ayuntamiento.