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Astronomía

El telescopio espacial Hubble vuelve a estar reparado y en marcha

Hace unos días os comentábamos que el Telescopio Espacial Hubble había sufrido una avería y estaba fuera de funcionamiento, dejando un buen número de investigaciones y trabajos en parada temporal. No se sabía si podría ser reparado y cuánto tiempo llevaría, pero ahora, al fin, podemos dar la buena noticia de que retorna a su funcionamiento habitual.

Para quien no lo recuerde, uno de sus tres giroscopios había dejado de funcionar, por lo que cualquier dato o medida que aportase carecería de valor, ya que no sería fiable. Necesita al menos tres en funcionamiento para acotar las mediciones y observaciones.

Desde tiempo atrás, la NASA ya sabía que ese tercer giroscopio estaba alcanzando el final de su vida útil, por lo que no fue sorpresivo para la agencia aeroespacial. Lo complicado era saber si podría ser reparado satisfactoriamente.

El plan de la NASA para reparar el telescopio espacial Hubble

Por fortuna, la NASA tenía un plan de contingencia para solventar este tipo de problemas. Y es que habían ubicado un giroscopio en espera para respaldar a los que sí funcionaban, y que permanecía inactivo durante siete años.

Quedaba, eso sí, la posibilidad de que este giroscopio se hubiera desgastado y no funcionase llegado este momento. Por fortuna, esto no fue así y, al ponerlo en funcionamiento, eso sí, al inicio, ofrecía datos demasiado altos e incorrectos.

Tras siete años sin funcionar, cabía la posibilidad de que no marchase bien, como así fue. Por eso, comenzaron a realizar maniobras y giros para intentar desbloquear el giroscopio. Al comienzo de estas acciones, se observaron mejoras en modo bajo de funciones, por lo que continuaron con estas actividades.

Finalmente, las maniobras lograron que los números volvieran a la naturalidad y normalidad y las mediciones volvieron a ser correctas, por lo que los análisis e investigaciones pueden retomar su curso.

Algunos medios han interpretado que reparar el telescopio espacial ha consistido en encender y apagar, como si fuese el clásico ordenador de casa. Pero la realidad es bien distinta, ya que la complejidad de las maniobras para desbloquear el giroscopio ha sido bastante más complicada de lo que se ha escrito.

Sea como fuere, el Hubble tendrá sus días contados, pues ya son muchos años los que está en funcionamiento. Aun así, todavía le queda mucha guerra que dar. Eso sí, en unos meses se lanzará un sustituto todavía más complejo y completo, el Telescopio James Webb, que permitirá explorar el universo todavía en mayor profundidad.