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Shock total entre los astrónomos: las imágenes de la NASA revelan que la Luna se fracturó hace millones de años

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Los orígenes de la Luna todavía no están del todo claros, y unas nuevas imágenes rompen con la idea de un satélite inerte. Unas fotografías de la NASA han probado la existencia de unas grietas gigantescas, que demostrarían una historia más violenta de lo que se pensaba.

El estudio se ha basado en datos de la Lunar Reconnaissance Orbiter Camera, que muestran cómo una zona de la corteza lunar fue estirada hasta fracturarse.

Estas depresiones se conocen como grabens. Es decir, valles tectónicos que serpentean alrededor de una antigua cuenca volcánica situada en la cara visible de la Luna. Estas cicatrices no son superficiales, sino que registran uno de los episodios de tensión interna más extremos que ha vivido nuestro satélite.

Cómo se produjo la ruptura de la superficie de la Luna

La clave de la ruptura en la superficie de la Luna se encuentra en Mare Humorum, una gran cuenca circular rellena de basalto oscuro, una roca volcánica especialmente densa.

Durante cientos de millones de años, se acumularon enormes flujos de lava en esta región, lo que creó una carga colosal sobre la corteza lunar. Esta capa de basalto supera los tres kilómetros de grosor en el centro de la cuenca.

Bajo ese peso, el suelo comenzó a hundirse lentamente hacia el interior. Cuando la lava se enfrió y se contrajo, las tensiones se desplazaron hacia el exterior, lo que estiró las rocas más resistentes que rodeaban el borde del mar lunar.

No fue un proceso rápido y se desarrolló durante el periodo Imbriense (una etapa temprana marcada por intensos impactos y volcanismo). La consecuencia es que acabó fracturando el anillo rocoso que rodea Mare Humorum.

Las imágenes de la NASA muestran un conjunto de valles largos y estrechos, pero también son una huella fósil del colapso progresivo que sufrió la Luna.

Qué son los grabens y por qué demuestran a la NASA que la Luna se fracturó

Los grabens son valles alargados que se forman cuando un bloque de la corteza desciende entre dos fallas normales. Su presencia es una señal clara de que la superficie se ha estirado, en lugar de comprimirse.

Según el análisis recogido por Earth.com, estas estructuras son las mayores formaciones lineales de tensión de toda la Luna y se concentran, sobre todo, en los márgenes de las grandes cuencas volcánicas.

De hecho, un mapeo global realizado con imágenes del orbitador lunar ha identificado más de 1.800 segmentos de grabens sólo en la cara visible. La mayoría se formó entre hace 3.700 y 3.400 millones de años, con un pico de actividad alrededor de los 3.600 millones.

Cuando estas grietas se abrieron, el radio de la Luna aumentó unos 120 metros. Es una variación mínima en términos absolutos, pero suficiente para demostrar que el satélite experimentó una fase de expansión global.

El anillo roto: un símbolo de que la superficie lunar es muy activa

Pero el caso más llamativo se ha identificado en la orilla oriental de Mare Humorun, en el sistema Rimae Hippalus, formado por tres grandes valles que describen un arco de más de 240 kilómetros alrededor de la cuenca.

Si se ven en conjunto, dibujan un anillo roto que ha llevado a los científicos a hablar de una Luna que llegó a quebrarse. Con las nuevas imágenes se ha comprobado que hay diferencia en la profundidad y en el desgaste, lo que revela distintas fases de fracturación y colapso.

Este hallazgo encaja en una visión mucho más compleja de la evolución lunar. Aunque la Luna se enfría y se contrae de forma global, en determinadas regiones las fuerzas de estiramiento lograron imponerse.