Ciencia
Vida extraterrestre

Reinician la búsqueda de tecnología alienígena en el Universo

¿Existe una tecnología alienígena en el Universo? A lo largo de muchos años, se hay propuesto teorías al respecto. Toma nota.

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  • Francisco María
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En el año 1950, el físico Enrico Fermi afirmaba que la vida es algo común en el universo, pero se preguntaba en dónde están esas civilizaciones, dónde están sus naves espaciales, sus comunicaciones, incluso su basura, si no podemos encontrar ningún indicio. Hasta el día de hoy, el universo conocido continúa siendo una inabarcable extensión virgen, en donde parece que nadie haya puesto jamás un pie, un artefacto, o haber hecho funcionar una onda de radio.

Otro enfoque para el rastreo de tecnología alienígena

Diez años después de la pregunta de Fermi, el físico y matemático angloamericano Freeman Dyson, de 95 años, publicaba en la revista Science, un artículo en el que ofrecía una pista para encontrar la huella de tecnología alienígena en el universo.

Dyson, profesor emérito del Institute for Advanced Study en Princeton, asegura que una civilización avanzada cosecharía luz de su propio sol construyendo a su alrededor una especie de “biosfera artificial”, conteniendo las herramientas y maquinarias necesarias para aprovechar la radiación solar.

En la búsqueda de las esferas de Dyson

A partir de ahí, a las supuestas megaestructuras de ese tipo se le conocen como esferas de Dyson, aunque el concepto original, reconoce el físico, es del escritor Olaf Stapledon, (1886-1950) autor de la novela Star Maker, publicada en el año 1937.

En un principio, Dyson introdujo la idea de que podría existir una especie de nube de artefactos en órbita, que posteriormente ha sido reinterpretada como una estructura sólida.

Dyson asegura que una construcción semejante podría ser detectada a gran distancia, por la conversión a gran escala que sucede de la luz estelar en radiación infrarroja lejana, que podría observarse con claridad.

La esfera atraparía la luz al mismo tiempo que liberaría al exterior calor residual, por lo que una emisión particularmente diferente de infrarrojos en una estrella, podría revelar la presencia de una megaestructura.

Retrato en infrarrojos de todo el firmamento

La propuesta de Dyson atrapó el interés de casi todos los científicos de la época, que comenzaron a especular sobre ella.

Veinte años después, pudo llevarse a la práctica con el lanzamiento de la Infra-Red Astronomical Satellite (IRAS), que inspeccionó todas las longitudes de onda del infrarrojo largo.

El IRAS, creado por la NASA, el Reino Unido y los Países Bajos, fue lanzado en el año 1983 y se convirtió en el primer telescopio espacial que tomó un retrato en infrarrojos de todo el firmamento.

El resultado del estudio fue sorprendente, indica Dyson, ya que se encontraron aproximadamente un millón de fuentes en todo el cielo, sin embargo, ninguna de aquellas emisiones parecía responder a una huella de tecnología extraterrestre.

Eran estrellas jóvenes todavía envueltas en las nubes de polvo que las habían originado y que se calentaban emitiendo radiación infrarroja.

Desde el año 1993 que el proyecto SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre) sobrevivía con fondos privados, pero en el pasado mes de abril, el Congreso de los Estados Unidos destinó 20 millones de dólares para la búsqueda de “firmas tecnológicas” en el universo.