El Proyecto Hyperion quiere llevar a 1.000 personas muy lejos de la Tierra pero hay un problema: nunca van a regresar
El Proyecto Hyperion prepara una nave espacial para salvar a la humanidad cuando la Tierra no sea habitable
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El Proyecto Hyperion ha llegado para salvar a la humanidad cuando la Tierra diga basta. Un grupo de científicos ganó un concurso internacional en 2025 gracias a Chrysalis, una nave espacial que transportaría a 1.000 personas al planeta Proxima Centauri b, que sería colonizado por los descendientes de este millar de ciudadanos que se embarcarían en un viaje de 200 años. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre el Proyecto Hyperion y su viabilidad.
Esto lo hemos visto muchas veces en el cine con la aclamada película Interestelar, pero en los próximos años podría ser una realidad. Esta nave no estará comandada por el legendario Matthew McConaughey, ni su hija será la que salve a la humanidad, pero desde Estados Unidos ya se está comenzando a gestar un proyecto similar en el que 1.000 personas podrán escapar a otro planeta cuando la Tierra diga basta. Esperemos que sea más tarde que pronto, pero al menos los mejores científicos del mundo ya están manos a la obra con los bocetos de la nave más importante de la historia de la humanidad.
Proyecto Hyperion. Así es como se ha denominado al proyecto que «explora la viabilidad de los viajes interestelares tripulados mediante naves generacionales, utilizando tecnologías actuales y futuras», y que en 2025 ganó un concurso internacional con la nave Chrysalis. Esta nave espacial gigante de 58 kilómetros de longitud y 2.400 toneladas de peso tendría capacidad para transportar a un millar de personas al planeta Proxima Centauri b, que está situado a 4,2 años luz de la Tierra.
La Chrysalis, que sería la nave espacial que salvaría al mundo, se embarcaría en un viaje de 100 o 200 años y, según este grupo de científicos, serían los descendientes de las 1.000 personas que comenzarían el viaje los que llegarían al próximo planeta para crear una nueva humanidad. El objetivo de este plan, que ahora es simplemente un proyecto, es garantizar la supervivencia de la humanidad mediante la colonización de otros planetas. Como en Interestelar.
El Proyecto Hyperion que quiere salvar a la Tierra
«Una nave generacional es una nave espacial hipotética diseñada para viajes interestelares de larga duración, que podrían durar siglos. La idea es que la tripulación inicial viva, se reproduzca y muera a bordo, y que sus descendientes continúen el viaje hasta llegar al destino. Estas naves suelen concebirse como ecosistemas autosuficientes, con agricultura, hábitat y otros sistemas de soporte vital necesarios para garantizar la supervivencia a lo largo de varias generaciones», aseguran desde el Proyecto Hyperion sobre esta nueva nave interestelar tripulada diseñada para un viaje de 250 años a un planeta habitable. Arquitectos, ingenieros y científicos sociales participaron en este proyecto con el objetivo de crear hábitats para dicha nave que permitirían a una sociedad subsistir y prosperar en un entorno con recursos muy limitados en «una nave espacial viviente donde humanos, robots y agentes de inteligencia artificial comparten información, experiencias y procesos de toma de decisiones».
Varios expertos en la materia también han opinado sobre un proyecto en el que se ha cuidado todo al máximo detalle. Por ejemplo, la nave utilizaría estructuras internas giratorias para crear gravedad artificial mediante la fuerza centrífuga para contrarrestar los posibles problemas que pueda causar en la tripulación vivir sin gravedad durante gran parte de su vida.
Según informa IFL Science, la construcción de la nave podría tardar entre 20 y 25 años y, a partir de ahí, emergerá la gran duda para las personas que tendrán que iniciar un viaje para no volver con el objetivo de salvar a la humanidad cuando ceda la Tierra. «La decisión personal de ofrecerse como voluntario para una misión interestelar debería ser de suma importancia para sus habitantes. Abandonar la Tierra podría tener consecuencias psicológicas dramáticas a largo plazo. Al diseñar la nave espacial, consideramos estas cuestiones con la clara comprensión de que, para los futuros habitantes de Chrysalis, sentirse parte de un viaje épico y sagrado para la humanidad será crucial», afirman desde el equipo a este medio.
«Serán criaturas del cosmos: una nueva línea de desarrollo evolutivo en el espacio profundo, formada a través de la simbiosis de humanos, tecnologías avanzadas, inteligencias artificiales y el ciberespacio en una biosfera confinada», dicen sobre las personas que se embarcarán en este proyecto.
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