Ciencia
Tierra

El polo de la Tierra se ha desplazado y el impacto va a ser devastador: apagones tecnológicos

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El polo norte magnético de la Tierra ha vuelto a desplazarse de manera significativa, y ya ha recorrido más de 2.200 kilómetros desde su primera identificación oficial en el año 1831. Actualmente, el punto hacia el que señalan las brújulas se encuentra más cercano a Siberia que al Ártico canadiense. El desplazamiento del polo magnético es un fenómeno completamente normal, pero en las últimas décadas, los expertos han alertado de variaciones inusuales tanto en su velocidad como en su dirección, lo que ha obligado a actualizar el World Magnetic Model 2025 (WMM2025).

El Modelo Magnético Mundial (WMM, por sus siglas en inglés) es el modelo estándar utilizado en sistemas de navegación que utilizan el campo geomagnético. Para reflejar los cambios en el campo magnético de la Tierra, el modelo se actualiza cada cinco años; la versión actual (WMM2025) se publicó el 17 de diciembre de 2024 y permanecerá vigente hasta finales de 2029. Los responsables de su desarrollo son la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial de Estados Unidos (NGA) y el Centro Geográfico de Defensa del Reino Unido (DGC).

Desplazamiento del polo de la Tierra

«El campo magnético de la Tierra es generado por un líquido conductor de electricidad que se encuentra en la zona interna del globo terrestre y que se mueve a través de las corrientes de convección entre los núcleos internos y externos del planeta. A medida que se mueva, este líquido lleno de electrones y caliente, se desplaza hacia la superficie, donde se enfría, se vuelve mucho más denso y desciende de nuevo. Un proceso que se considera es el que genera el campo magnético», explica la Fundación Aquae.

El polo norte magnético se localizó por primera vez en 1831 en Canadá. Desde entonces, se ha desplazado a una velocidad constante, pero algo cambió a finales del siglo XX. Empezó a acelerar su marcha hasta alcanzar velocidades de hasta 60 kilómetros por año, diez veces más rápido que su ritmo histórico.

Ahora, en cambio, los científicos advierten de «la mayor desaceleración registrada». Durante años, el polo norte magnético se ha desplazado a una velocidad de entre 50 y 60 kilómetros anuales, pero recientemente ha reducido su velocidad a unos 35 kilómetros por año. Se trata de un comportamiento que, aunque gradual, podría dar lugar a apagones tecnológicos.

Actualmente, el polo magnético se encuentra más cerca de Siberia que de su posición original en Canadá; en más de dos siglos de observación ha recorrido más de 2.200 kilómetros. Entre los riesgos más inmediatos se encuentran las interrupciones en sistemas que dependen del flujo continuo de información y energía. Por ejemplo, los satélites de posicionamiento global podrían experimentar errores de orientación, lo que provocaría que los sistemas de GPS fallaran temporalmente.

Por otro lado, la interacción del campo magnético terrestre con tormentas solares puede dar lugar corrientes geomagnéticas en las líneas de alta tensión, lo que aumenta el riesgo de apagones eléctrico, como la tormenta solar de 1989 que dejó a Quebec sin electricidad durante nueve horas. Con la desaceleración del polo norte magnético, los riesgos se multiplican. Sin embargo, «s un poco difícil calibrar las tormentas a lo largo del tiempo porque nuestra tecnología está cambiando constantemente», dijo Delores Knipp, profesora e investigadora en el Departamento de Ciencias de Ingeniería Aeroespacial Smead e investigadora asociada sénior en el Observatorio de Gran Altitud del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas (NCAR, por sus siglas en inglés) en Boulder, Colorado.

En conclusión, el desplazamiento del polo magnético de la Tierra tiene implicaciones reales para la tecnología moderna. En el ámbito de la aviación, por ejemplo, es necesario ajustar constantemente las rutas y la orientación de sus pistas de aterrizaje según el campo magnético. Por lo tanto, desajuste en los sistemas de navegación podría generar retrasos, cancelaciones o riesgos de seguridad. Asimismo, las infraestructuras críticas, desde hospitales hasta redes de telecomunicaciones, podrían experimentar interrupciones.

En conclusión, éste no es sólo un fenómeno geológico: tiene implicaciones reales para la tecnología moderna. Aunque no se espera un colapso total, la preparación es fundamental para minimizar los riesgos y mantener la infraestructura operativa en un mundo cada vez más dependiente de la electricidad y los sistemas digitales.

Modelo Magnético Mundial (WMM)

El WMM2025 incluye una versión de alta resolución, conocida como WMMHR2025. Esta mejora reduce el margen de error de unos 3.300 kilómetros a cerca de 300 kilómetros en el ecuador, un gran punto a favor para observar el comportamiento del campo magnético en regiones polares, donde  las brújulas tradicionales pierden fiabilidad.

Este modelo tendrá validez hasta finales de 2029, a menos que se produzcan grandes cambios en el campo magnético terrestre. Tiene un gran alcance a nivel global, ya que lo utilizan las marinas comerciales y militares, los sistemas de navegación submarina, la aviación civil y organismos internacionales como la OTAN. Asimismo, fabricantes de automóviles y teléfonos móviles incorporan los datos del WMM para calibrar las brújulas digitales y los mapas de navegación.