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Espacio

La NASA vigila de cerca un asteroide más grande que un avión que viaja próximo a la Tierra a 32.000 km/h

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Cuando se habla de asteroides, casi siempre se piensa en impactos devastadores y daños a escala planetaria. Aunque esa imagen suele aparecer en los primeros titulares, la realidad no acostumbra a coincidir con ese escenario. La mayor parte de estos cuerpos sólo se aproximan, se observan con detalle y siguen su trayectoria sin generar ningún peligro.

Eso es lo que ha sucedido con el asteroide 2025 YH6. La NASA lo ha seguido de cerca por su tamaño y su velocidad, no porque exista riesgo de impacto. Se mueve rápido y ha pasado relativamente cerca en términos astronómicos, pero afortunadamente no hay ningún escenario preocupante, sólo un recordatorio de por qué resulta importante mantener la vigilancia.

La NASA monitoriza un asteroide del tamaño de un avión comercial

El asteroide 2025 YH6 tiene un diámetro estimado de unos 70 metros, alrededor de 230 pies. Es un tamaño comparable al de un avión comercial grande, como un Boeing 747 o un Airbus A380.

Si se colocara en vertical, alcanzaría la altura de un edificio de más de 20 plantas. No es un objeto menor, pero tampoco entra en la categoría de grandes asteroides capaces de causar daños globales.

Según los datos del NASA Jet Propulsion Laboratory, este cuerpo se desplaza a una velocidad cercana a los 32.000 km/h. Esa cifra impresiona fuera del contexto astronómico, aunque para un asteroide de tipo Apolo, como es el caso, resulta bastante habitual. Su órbita cruza la de la Tierra, pero sin coincidencias peligrosas.

El momento de mayor aproximación se produjo el 30 de diciembre de 2025, cuando pasó a unos 2 millones de kilómetros de nuestro planeta, lo que equivale a 0,0136 unidades astronómicas. Es una distancia corta en términos espaciales, pero completamente segura. De hecho, está muy por encima del umbral que se utiliza para clasificar a un objeto como potencialmente peligroso.

Los parámetros orbitales refuerzan esa tranquilidad. 2025 YH6 presenta una excentricidad de 0,49, una inclinación cercana a los ocho grados y un periodo orbital de algo más de dos años y medio.

Su distancia mínima entre órbitas, conocida como MOID, no indica ningún cruce crítico con la Tierra. Por ese motivo, los sistemas de defensa planetaria lo mantienen en observación, pero sin activar alertas.

Toda la información puede verse de forma visual en Eyes on Asteroids, la herramienta interactiva de la NASA, donde se muestran en tiempo casi real el tamaño, las dimensiones y la trayectoria de 2025 YH6 y de otros asteroides cercanos.

Por qué es importante vigilar asteroides como el 2025 YH6

La razón principal de este seguimiento es la prevención. El control de objetos cercanos a la Tierra permite detectar posibles amenazas con años o incluso décadas de antelación.

Si algún día aparece un asteroide con una probabilidad real de impacto, contar con tiempo marca la diferencia. La misión DART demostró en 2022 que desviar un asteroide es una opción real si se actúa con margen.

El trabajo lo coordina el Center for Near-Earth Object Studies, encargado de catalogar y analizar miles de objetos cercanos. Cada sobrevuelo sirve para afinar modelos matemáticos, comprobar instrumentos y mejorar la precisión de las predicciones.

Además, estos cuerpos son restos del origen del Sistema Solar. Estudiarlos permite entender mejor cómo se formaron los planetas y qué materiales circulaban hace miles de millones de años.