La NASA celebra un hito sin precedentes: prueba con éxito su avión supersónico silencioso y podría llevarnos de Madrid a Nueva York en menos de 4 horas
La NASA ha completado con éxito el primer vuelo supersónico de su avión experimental X-59, un aparato diseñado para volar más rápido que el sonido sin generar el estampido característico de las aeronaves supersónicas.
El vuelo tuvo lugar el 5 de junio de 2026 desde la base aérea de Edwards, en California, Estados Unidos. Durante esa primera prueba, el X-59 alcanzó Mach 1.1, unos 1.147 kilómetros por hora, a una altitud de 43.400 pies. La aeronave forma parte de la misión Quesst, con la que la agencia busca demostrar que es posible el vuelo supersónico silencioso sobre zonas habitadas.
El objetivo final de la NASA no es operar una ruta comercial concreta, sino recopilar datos que permitan a los reguladores fijar nuevos límites de ruido. Esa tecnología podría habilitar en el futuro el transporte supersónico de pasajeros sobre tierra, algo prohibido durante décadas por el ruido del estampido sónico.
El primer vuelo supersónico silencioso del X-59 de la NASA
El X-59 despegó a las 11:08 de la mañana, hora del Pacífico, y voló durante 81 minutos pilotado por Jim «Clue» Less. Según la NASA, la aeronave superó la velocidad del sonido por primera vez en esa misma jornada, un paso clave dentro del programa de pruebas.
Lo que distingue a este avión es su capacidad para reemplazar el fuerte estampido sónico por un golpe sordo mucho más leve, lo que la agencia describe como un «quiet thump». Durante el vuelo, un caza F-15 acompañó al X-59 como avión de seguimiento, y sus propios estampidos sónicos taparon cualquier sonido que generara el aparato.
«El X-59 se prepara para su debut supersónico silencioso. En los próximos días, esperamos dar el siguiente paso y llegar a Mach 1.4», señaló el administrador de la NASA tras la prueba inicial.
¿Qué velocidad alcanzó el avión supersónico de la NASA en su segundo vuelo?
Apenas unos días después, el 12 de junio de 2026, la NASA llegó a Mach 1.4, alrededor de unos 1.487 kilómetros por hora, a una altitud de 55.000 pies. Esas serían exactamente las condiciones que la aeronave X-59 usaría cuando sobrevuele comunidades para recoger la percepción del público sobre su ruido.
La misión Quesst, según explica la NASA, busca «demostrar la tecnología para volar de forma supersónica, o más rápido que la velocidad del sonido, sin generar fuertes estampidos sónicos». Con esos datos, la agencia pretende informar a los reguladores para establecer umbrales de ruido aceptables y basados en evidencia.
«Cada vuelo acerca a la NASA un paso más a volar el X-59 sobre comunidades y recoger comentarios que podrían ayudar a dar forma al futuro del vuelo comercial supersónico sobre tierra», explica la agencia sobre el avance de las pruebas.
¿Podría un avión así unir Madrid y Nueva York en menos de 4 horas?
El X-59 es un avión experimental de investigación, no una aeronave comercial de pasajeros. Pero la tecnología que prueba apunta justo a eso, a habilitar un futuro vuelo comercial supersónico sobre zonas habitadas, y los números de lo que eso supondría para España son impresionantes.
Si esa velocidad llegara a un avión de pasajeros, la distancia entre el aeropuerto de Madrid-Barajas y el de Nueva York-JFK es de unos 5.768 kilómetros. A esa velocidad, el trayecto se cubriría en torno a 3 horas y 53 minutos, frente a las cerca de 8 horas que dura hoy un vuelo transatlántico convencional.
Por supuesto, el ahorro se dispararía en las rutas más largas. Madrid-Ciudad de México, hoy a unas 12 horas, bajaría a poco más de 6 horas; Madrid-Buenos Aires, hoy alrededor de 13 horas, quedaría en torno a 6 horas y 45 minutos. Barajas es el mayor puente aéreo entre Europa y América Latina, y un avión capaz de volar supersónico sin estampido sobre tierra (algo que el Concorde nunca pudo hacer) transformaría esas conexiones.