La opinión de la ciencia: ¿Comer despacio adelgaza?
Investigadores australianos fabrican un ladrillo ecológico aislante a partir de residuos de cigarros: las colillas reemplazan hasta un 2 % del peso de la mezcla de arcilla
En 1860, un agricultor sembró 12 árboles tropicales en un parque y 165 años después, uno de ellos es el único ejemplar vivo de toda Sudamérica
Más allá de los anillos: el inminente plan espacial para enviar una sonda directa a explorar los océanos ocultos de Titán
El año 2018 comienza como todos los demás si hablamos de métodos de adelgazamiento. Muchos son los que se apuntan al gimnasio y cuando pasan dos días acaban echando por tierra todos los propósitos de año nuevo. Sin embargo, quizás la clave no esté en los métodos convencionales, sino en una práctica tan insólita que parece increíble. Comer despacio adelgaza. Al menos así lo han determinado desde un grupo internacional de investigadores en un estudio publicado en BMJ Open. Te lo contamos.
Lentitud como clave
A todos nos ha pasado. Llegas con hambre después de una dura jornada de trabajo o un día intenso en el gimnasio y te pones a comer como sino hubiera un mañana. La ansiedad puede contigo y alimenta tu estómago de la peor forma posible, con rapidez. Un error muy habitual que suele incrementar el peso de las personas que lo practican al que se le añaden otras malas prácticas como comer antes de dormir o picar algo después de la cena. Los malos procedimientos son incontables, sin embargo existe uno perfecto para cuidar tu figura: comer despacio.
Un grupo internacional de investigadores han descubierto que comer despacio produce una serie de cambios en los hábitos alimenticios que se relacionan estrechamente con la perdida de peso y una disminución de la circunferencia de la cintura. Unos datos basado en las bases de un seguro de salud formado por 60.000 personas con diabetes que acudieron a centros de salud entre 2008 y 2013. Los informen incluían las fechas, los tratamientos, las medidas y las pruebas sanguíneas y de orina. Una vez repasados todos los datos se les preguntó a los pacientes por la velocidad de alimentación intentando clasificarla en tres niveles: rápida, normal, lenta. Los resultados fueron impresionantes: 22.070 personas comían rápidamente; 33.455 comían a velocidad normal y 4.192 formaban parte del grupo en el que la máxima era comer despacio.
Después de analizar los datos obtenidos, los investigadores determinaron que aquellas personas que tienen a comer más despacio suelen tener un estilo de vida más sano que el resto. Si hablamos de porcentajes, los pacientes que comían lentamente tenían un 42% menos de posibilidades de caer en la obesidad.
Lo último en Ciencia
-
Investigadores australianos fabrican un ladrillo ecológico aislante a partir de residuos de cigarros: las colillas reemplazan hasta un 2 % del peso de la mezcla de arcilla
-
En 1860, un agricultor sembró 12 árboles tropicales en un parque y 165 años después, uno de ellos es el único ejemplar vivo de toda Sudamérica
-
Más allá de los anillos: el inminente plan espacial para enviar una sonda directa a explorar los océanos ocultos de Titán
-
Desarrollan una IA capaz de predecir por dónde avanzará un incendio forestal hasta 12 horas antes: acierta un 94,6 % en una prueba real
-
Parece Parque Jurásico, pero es 100% real: los paleontólogos hallan por primera vez restos moleculares de sangre de dinosaurios en un fósil de Brasil de hace 115 millones de años
Últimas noticias
-
Vox muestra la falta de seguridad y la suciedad alrededor de un centro de menas en El Tarajal: «Caminar por aquí es de alto riesgo»
-
Atlanta Falcons – Cincinnati Bengals: horario y dónde ver por televisión en directo y en vivo online gratis el partido de la NFL en el Bernabéu
-
Google y XREAL ponen a la venta XREAL AURA, las primeras gafas XR con cable de Android XR: pesan menos de 95 gramos y cuestan 1.099 dólares
-
Moreno en la presentación de los candidatos del PP de Andalucía: «Unos colocan a sus amigos; nosotros a los mejores»
-
Abascal critica el «fanatismo» de los socialistas por corear el nombre de Puente y no «el de las víctimas de Urda y Adamuz»