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Está en Barcelona y es de las favoritas de Rosalía: la bodega de 1935 con el mejor vermú de barrica

Su elección despertó la curiosidad de fans y amantes de la gastronomía

Bodega La Palma es considerada una joya gastronómica dentro del casco histórico de Barcelona

Ello conecta directamente con la tradición mediterránea, donde la comida cumple un rol social y cultural

Una de las ciudades donde la gastronomía se cruza con la cultura popular y el arte contemporáneo es Barcelona. En este sentido, cada rincón del Barri Gòtic conserva historias que van más allá de la arquitectura medieval o de sus calles empedradas. Tenemos la bodega de 1935 que es de las favoritas de Rosalía. De hecho, estuvo no hace mucho, tal como comentan sus responsables en las redes sociales. La artista catalana, reconocida por su proyección global y su fuerte vínculo con sus raíces, fue vista en una bodega histórica del centro de la ciudad.

De esta manera, su elección despertó la curiosidad de fans y amantes de la gastronomía, interesados en descubrir qué lugar combina autenticidad, tradición y ambiente local sin perder vigencia. La bodega de 1935 es Bodega La Palma, uno de los locales más carismáticos del Barri Gòtic, justo en el centro de la ciudad. Está en la calle de la Palma de Sant Just y el establecimiento destaca por fusionar la cocina tradicional catalana con una cuidada carta de vinos y cavas. Lejos de ser un restaurante de moda pasajera, se trata de un espacio con identidad propia, frecuentado tanto por residentes como por visitantes que buscan una experiencia real. Su ambiente es cálido, romántico e informal, logrando reflejar el espíritu de la ciudad. Además, las características de la bodega permiten explicar por qué personalidades del mundo artístico eligen este tipo de lugares para disfrutar de la gastronomía local.

La bodega de 1935 a la que acudió Rosalía

Bodega La Palma es considerada una joya gastronómica dentro del casco histórico de Barcelona. Su propuesta se basa en recetas clásicas de la cocina catalana, elaboradas con ingredientes frescos y de calidad.

Así, pueden encontrarse tapas emblemáticas como las patatas bravas, el chorizo, las croquetas, la botifarra o vermut que protagonizan esta antigua taberna con barriles y banquetas de madera. También hay platos de temporada, en una carta pensada para compartir.

Ello conecta directamente con la tradición mediterránea, donde la comida cumple un rol social y cultural. Según el Ministerio de Cultura de España, la gastronomía forma parte del patrimonio inmaterial y es un elemento clave de la identidad territorial.

Un ambiente que atrae a locales y a celebridades

El encanto de Bodega La Palma no reside únicamente en su oferta culinaria, sino también en su atmósfera. El local combina una decoración de antaño con una iluminación cálida, creando un entorno ideal para la conversación.

El espacio dispone de terraza, servicios para familias y otros servicios como Wifi, lo que lo convierte en un punto de encuentro versátil. Este tipo de espacios representan el espíritu de las bodegas tradicionales de Barcelona, tal como señala el Ajuntament de Barcelona en sus guías culturales sobre establecimientos históricos y vida urbana.

La importancia del vino en la experiencia gastronómica de la bodega de 1935

La carta de vinos y cavas es otro de los grandes atractivos de Bodega La Palma. Predominan las referencias locales, permitiendo al comensal descubrir la diversidad vitivinícola catalana. Esta apuesta por el producto de proximidad refuerza la conexión entre territorio y gastronomía.

En base a datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, el vino es un elemento central de la dieta mediterránea y de la cultura culinaria nacional, especialmente en comunidades como Cataluña.

Rosalía y la revalorización de lo local

La presencia de Rosalía en Bodega La Palma no solo generó interés mediático, sino que también puso en valor este tipo de establecimientos tradicionales. La artista ha demostrado en múltiples ocasiones su compromiso con la cultura catalana, integrando referencias locales en su música y su estética.

Elegir una bodega histórica refuerza ese vínculo y contribuye a visibilizar espacios que representan la autenticidad gastronómica de Barcelona, alejados de propuestas excesivamente turísticas.

Un destino gastronómico con identidad propia

Bodega La Palma no es únicamente un lugar para comer, sino un espacio donde se construyen recuerdos. Cada plato evoca sabores familiares y conecta al comensal con la historia culinaria de la ciudad.

Su capacidad para mantenerse vigente sin perder esencia explica por qué sigue siendo un referente del Barri Gòtic. Tanto para quienes visitan Barcelona por primera vez como para quienes la habitan, este local ofrece una experiencia que resume la riqueza cultural y gastronómica catalana en cada bocado compartido.

Otros restaurantes a los que va Rosalía en Barcelona

Hay muchos otros locales de Barcelona a los que suele acudir Rosalía. Por ejemplo, el japonés Shunka, la versión taberna del Koy Shunka. Según la guía Macarfi, ofrece comida japonesa auténtica, con alguna sorpresa. Espacio modesto, sin lujos; lo importante es la calidad del producto. El toro (ventresca de atún), el tataki, el erizo o los nigiri de anguila están de muerte.

También suele ir a La Panxa del Bisbe, en el barrio de Gracia, donde hay tapas y otros platos tradicionales pero con este toque personal que le suelen dar. No te pierdas los macarrones de liebre a la Royale con hígado de pato.